La Industria Nacional del Pellet (Innapel) inició un proceso de liquidación voluntaria luego de declarar insolvencia financiera, en medio de un escenario marcado por el encarecimiento de insumos, el cierre de aserraderos locales y pérdidas materiales vinculadas a incendios forestales en la zona centro-sur del país. La decisión implica el cese de operaciones de la firma y ha generado preocupación en el mercado por compromisos de entrega asociados a ventas anticipadas.
Según los antecedentes expuestos por la empresa, su situación se volvió insostenible por una combinación de factores que afectaron la cadena productiva y el abastecimiento de materia prima. Entre ellos, indicó el impacto de los siniestros que golpearon a proveedores y fuentes de suministro, lo que redundó en una merma significativa para su operación.
El cierre de Innapel repercute en redes de suministro de biomasa en la Región del Biobío, donde el pellet de madera es utilizado como biocombustible para calefacción residencial y también en consumos asociados a actividades productivas. En su reporte, la compañía afirmó haber perdido más de 40% de su materia prima en incendios ocurridos con anterioridad, lo que debilitó su capacidad de producción y continuidad.
Clientes alertan por preventas no entregadas y Sernac evalúa fiscalizaciones
La crisis derivó en alertas entre clientes mayoristas y minoristas por deudas asociadas a productos adquiridos en modalidad de preventa que, de acuerdo con lo señalado en el reporte, no llegaron a ser entregados. El escenario abrió un flanco para eventuales reclamos por incumplimientos contractuales, considerando que parte de los consumidores habría pagado por adelantado.
Ante esta situación, el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) se encuentra evaluando la realización de fiscalizaciones por posibles infracciones en la relación de consumo, en especial respecto de condiciones de compra, plazos y entregas comprometidas. El objetivo del organismo es determinar si existen incumplimientos que afecten derechos de consumidores y, de ser necesario, iniciar las acciones que correspondan.
En paralelo, el caso mantiene la atención de quienes dependen del pellet como principal fuente de calefacción. La salida de un actor del mercado puede modificar dinámicas de abastecimiento y distribución en el corto plazo, particularmente en el periodo de mayor demanda asociado al invierno.
Energía activa monitoreo del mercado y proceso seguirá en tribunales civiles
En el plano sectorial, la Secretaría Regional Ministerial de Energía de la Región del Biobío activó un monitoreo técnico del mercado del pellet. La autoridad informó que se mantiene seguimiento sobre el comportamiento de la oferta disponible y el stock del biocombustible en el sistema de distribución.
De acuerdo con lo informado, la Seremi descartó, por ahora, un desabastecimiento generalizado para el periodo invernal, argumentando que existiría oferta suficiente a partir de las empresas que continúan operando. El monitoreo busca anticipar eventuales tensiones en el suministro y resguardar que el consumo residencial e industrial pueda sostenerse durante los meses de mayor demanda.
En el ámbito legal, el proceso por la quiebra Innapel continuará en tribunales civiles, donde se tramitarán las actuaciones propias de la liquidación para consolidar la nómina de acreedores y establecer el orden de pagos conforme a la normativa. Este procedimiento permitirá determinar formalmente las obligaciones pendientes y los créditos involucrados.
Mientras avanza la liquidación voluntaria, las autoridades mantendrán el seguimiento del mercado del pellet y del stock disponible, en un contexto en que el cierre de aserraderos, el alza de costos y los daños por incendios han tensionado la industria del biocombustible en la zona centro-sur del país.









