Una investigación publicada en The Lancet, una de las revistas médicas más influyentes del mundo, confirmó que la Ley de Etiquetado chilena logró reducir el exceso de peso en niños y niñas, aportando la primera evidencia científica de su impacto sobre el peso corporal infantil. El hallazgo refuerza el prestigio internacional de una política que nació en Chile y que hoy es referencia obligada en materia de salud pública alimentaria a nivel global.
Una norma pionera que cruzó fronteras
La Ley N° 20.606 sobre Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad, vigente desde el 27 de junio de 2016, fue uno de los primeros esfuerzos en el mundo por aplicar de manera simultánea múltiples políticas de alimentación saludable: etiquetado frontal con sellos octogonales negros, restricciones al marketing dirigido a menores y prohibición de venta de productos regulados en establecimientos educacionales. Esa condición de pionera transformó al modelo chileno en un caso de exportación regulatoria poco habitual para el país.
El sistema de sellos «made in Chile» fue replicado por varias naciones de América Latina. México adoptó los octógonos en 2020, seguido por Perú, Uruguay, Brasil, Argentina y Colombia, mientras que Israel también incorporó advertencias frontales de este tipo. A ello se suman Canadá e India, que avanzaron en procesos para implementar esquemas inspirados en la experiencia chilena. Organismos como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han promovido el modelo como ejemplo a seguir para enfrentar la obesidad.
Qué midió el estudio
El trabajo, titulado en inglés como un estudio de cohorte sobre el impacto de la ley chilena en el exceso de peso en la primera infancia, fue liderado por Guillermo Paraje, profesor de Economía de la Universidad Adolfo Ibáñez, con participación de la Dra. Camila Corvalán, directora del CIAPEC-INTA de la Universidad de Chile, y de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. La investigación analizó datos nacionales de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB), abarcando a más de 300 mil niños y niñas de entre 4 y 6 años entre 2012 y 2017.
El análisis comparó a niños que no estuvieron expuestos a la política —ingresados al sistema escolar entre 2012 y 2013— con quienes comenzaron su escolaridad ya bajo la vigencia de la ley. La Dra. Corvalán destacó que tras 18 meses de implementación se observó una disminución en el porcentaje de menores con exceso de peso, demostrando que la norma modificó tanto las conductas de los consumidores como las de las empresas.
Los principales hallazgos
El estudio detectó reducciones estadísticamente significativas del exceso de peso, especialmente entre quienes estuvieron expuestos desde edades más tempranas. Los niños y niñas expuestos durante prekínder y primero básico —más de 18 meses— presentaron los mayores efectos: las niñas tuvieron una probabilidad 2,85% menor de presentar exceso de peso, mientras que en los niños la reducción fue de 2,40%. Incluso con exposiciones más cortas, de solo seis meses, se registraron bajas de 1,91% en niñas y 2,24% en niños.
Los efectos fueron más pronunciados en hijos de madres con mayor nivel educacional, en menores con bajo peso al nacer y en establecimientos subvencionados de zonas urbanas. En este último grupo, las niñas matriculadas en colegios subvencionados mostraron una probabilidad entre 3,2% y 4,5% menor de exceso de peso. Los autores subrayaron que no se observaron efectos adversos en hogares de menores ingresos, refutando el argumento de que estas políticas perjudican a poblaciones vulnerables.
Un respaldo para seguir avanzando
Entre los mensajes clave, los investigadores plantearon que las intervenciones eficaces de política alimentaria tienen el mayor potencial para favorecer una vida más saludable desde edades tempranas, y que los resultados aportan evidencia causal que respalda este tipo de paquetes regulatorios. La conclusión del equipo es directa: los países que buscan políticas eficaces para enfrentar el exceso de peso deberían considerar seriamente implementar un esquema que combine etiquetado frontal de advertencia, restricciones al marketing y prohibición de venta en escuelas. En otras palabras, seguir el camino que Chile trazó hace casi una década.








