La Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó el proyecto de ley que suprime el carácter de feriado irrenunciable para los días de elecciones y plebiscitos, medida que permitirá la apertura de centros comerciales durante las jornadas de votación. La iniciativa fue despachada al Senado para su segundo trámite constitucional, tras una votación general de 87 votos a favor, 54 en contra y 2 abstenciones.
El debate se centró en el equilibrio entre el funcionamiento del comercio y el resguardo del derecho a sufragio. El texto, de todas formas, mantiene el día de los comicios como feriado laboral obligatorio, pero elimina la prohibición específica que impedía operar a grandes centros comerciales y a complejos de menor tamaño, como los denominados strip centers.
En la discusión parlamentaria, tanto oficialismo como oposición plantearon reparos y apoyos en torno a los efectos que tendría la modificación en el sector retail. Entre los puntos abordados se mencionó el impacto en las remuneraciones variables de quienes trabajan en el comercio, además de la presión que enfrenta el comercio formal por la proliferación del comercio informal.
También se discutió la situación de las mujeres jefas de hogar que se desempeñan en el rubro, en un sector con alta presencia femenina, especialmente en empleos con turnos y componentes variables en sus ingresos. En ese contexto, la propuesta fue defendida por algunos parlamentarios como una forma de igualar reglas de funcionamiento entre distintos tipos de locales, sin restringir el derecho de las y los trabajadores a acudir a votar.
Permiso para votar se amplía a cuatro horas
Para reforzar el resguardo del sufragio, la Cámara aprobó de forma unánime una indicación que aumenta el permiso legal pagado para concurrir a votar. La modificación elevó ese tiempo de tres a cuatro horas, con el objetivo de facilitar el traslado y la emisión del voto, especialmente en comunas extensas o con tiempos de espera relevantes.
La indicación fue respaldada con 143 votos a favor, reflejando un acuerdo transversal en torno a que la apertura del comercio no debe traducirse en obstáculos para ejercer el derecho a sufragio. Con ello, el texto busca compatibilizar la operación de centros comerciales con garantías mínimas para quienes deban cumplir turnos en la jornada electoral.
La norma, tal como fue despachada, sostiene la condición del día de comicios como feriado laboral obligatorio, manteniendo el marco general que regula la jornada. Sin embargo, cambia el tratamiento específico que hasta ahora impedía el funcionamiento de determinados formatos comerciales, lo que en la práctica se traducía en cierres de malls, grandes tiendas y otros recintos similares durante elecciones y plebiscitos.
El Ejecutivo respalda el cambio por “tratos discriminatorios”
Durante la sesión, la subsecretaria del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, Constanza Castillo, ratificó el respaldo del Ejecutivo a la propuesta. Según explicó ante la corporación, el objetivo es terminar con tratos considerados discriminatorios en función del tipo de administración de los locales, idea que fue mencionada como uno de los fundamentos del proyecto.
El planteamiento del Gobierno apuntó a que, bajo el marco vigente, existían diferencias relevantes entre establecimientos con distintas modalidades de operación, lo que impactaba tanto en el comercio como en los trabajadores. En esa línea, la modificación busca uniformar criterios de funcionamiento, manteniendo el feriado laboral y fortaleciendo el permiso para votar.
Con el envío al Senado, el proyecto sobre feriado elecciones comercio entra a su segundo trámite constitucional, etapa en la que podrá ser revisado y eventualmente modificado antes de su eventual despacho final. Por ahora, el avance legislativo deja encaminado un cambio que permitiría abrir centros comerciales en días de votación, junto con ampliar el tiempo de permiso pagado para que las y los trabajadores ejerzan su derecho a sufragio.









