El contrato que Ancud adjudicó en abril a la empresa Tresol Ltda. para el tratamiento de sus residuos sólidos domiciliarios enfrenta cuestionamientos de fondo: antecedentes surgidos esta semana indican que la planta de la firma en Puerto Montt estaría autorizada únicamente para el manejo de residuos industriales, no para residuos domiciliarios, y que además carecería de la infraestructura necesaria para recibir este tipo de desechos. El envío de la basura de Ancud a esa instalación comenzó la semana pasada.
El contrato, aprobado de manera unánime por el Concejo Municipal, contempla un monto cercano a las 36 mil UF —equivalentes a alrededor de 1.430 millones de pesos— y una duración de doce meses. Incluye el pretratamiento, valorización y disposición final de los residuos sólidos domiciliarios y voluminosos generados en la comuna, en el marco de la prolongada crisis de gestión de basura que enfrenta Ancud. La situación de la municipalidad es especialmente compleja: desde hace tiempo debe trasladar parte importante de sus residuos hasta Los Ángeles, en la Región del Biobío, uno de los destinos de disposición final más lejanos del país.
Autorización solo para residuos industriales
Según los antecedentes conocidos, la habilitación con que contaría la planta de Tresol en Puerto Montt se limita al manejo de residuos de origen industrial, categoría que no incluye los desechos domiciliarios. A ello se sumaría la ausencia de la infraestructura requerida para recibir este tipo de residuos. De confirmarse ambas situaciones, el contrato vigente operaría en condiciones que no se ajustan a las exigencias normativas aplicables al servicio contratado, lo que podría derivar en una nueva emergencia sanitaria para la comuna.
El concejal Pablo Vargas, quien apoyó la adjudicación, señaló que la aprobación del contrato se realizó sobre la base de los antecedentes presentados por el alcalde y su equipo técnico, y que cualquier eventual irregularidad debe ser aclarada por quienes condujeron el proceso. Advirtió además sobre el riesgo concreto de enfrentar una nueva crisis sanitaria si la situación no se regulariza a tiempo. El concejal Federico Krüger, en tanto, recordó que los antecedentes fueron revisados durante la licitación y que existe un recurso de reposición presentado por Remap SpA, empresa que participó en el proceso y no resultó adjudicada, el cual habría sido respondido por la administración municipal.
Municipio defiende el proceso y cita Contraloría
Consultado por los cuestionamientos, el municipio de Ancud defendió la licitación y sostuvo que el proceso se desarrolló conforme a la normativa vigente. Precisó que participaron dos empresas oferentes y que Tresol fue seleccionada tras una evaluación técnica y económica de las propuestas. Desde la casa edilicia indicaron además que los antecedentes fueron remitidos a la Contraloría General de la República para la respectiva toma de razón, trámite que permitió avanzar con las etapas posteriores de contratación, y que la oferta de Tresol cumplía con los requisitos establecidos en las bases y representaba la alternativa económicamente más conveniente.
El municipio subrayó que la recolección y gestión de residuos sólidos domiciliarios constituye una función esencial para la salud pública de la comuna y que su continuidad debe asegurarse para evitar problemas sanitarios. Tresol Ltda., en tanto, no ha entregado declaraciones sobre los cuestionamientos a su habilitación.









