Chile dio un paso significativo para su ciencia al aprobar, por unanimidad, la entrada del país como Estado Miembro Asociado de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN). La formalización, que posiciona a Chile como el segundo país de Sudamérica en integrarse al laboratorio de física de partículas más importante del mundo, se dio tras la aprobación en el Congreso Nacional.
La tramitación legislativa culminó el 26 de enero de 2026 en la Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados, con un respaldo de 120 votos a favor. Este estatus permitirá ampliar la investigación de frontera, fortalecer la formación de capital humano avanzado y facilitar la participación nacional en proyectos tecnológicos de alto impacto global.
El ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aldo Valle Acevedo, enfatizó que la adhesión es una decisión estratégica de Estado para abrir las puertas del conocimiento avanzado a la ciencia local. Según la autoridad, la incorporación permitirá acceder a tecnologías de alta complejidad y generar nuevas oportunidades para universidades, empresas de base científico-tecnológica y comunidades académicas, fortaleciendo la posición de Chile en la gobernanza científica internacional.
El CERN, ubicado en la frontera franco-suiza y conocido por el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), estudia los componentes fundamentales de la materia y ha aportado a descubrimientos históricos como el bosón de Higgs. La relación entre Chile y la institución se remonta a un convenio de cooperación firmado en 2004, que ahora se formaliza con este nuevo estatus jurídico.
Con el nuevo marco, Chile contará con representación ante el Consejo y el Comité de Finanzas del CERN con derecho a voz. Entre los beneficios, investigadores, técnicos y empresas nacionales podrán participar en proyectos y procesos de contratación de la organización. Además, el país realizará un aporte financiero equivalente al 10% del valor de un Estado Miembro pleno, asegurando un acceso proporcional a las oportunidades científicas e industriales del centro.
Este avance establece un canal formal para la colaboración internacional en ciencia y tecnología y contempla consecuencias y próximos pasos vinculados a la participación nacional en proyectos y programas del CERN.









