Hay conversaciones que no se planifican… simplemente nacen. De esas que fluyen entre risas, recuerdos y silencios compartidos. Así comienza “Chicas que laten y voces que inspiran”, el podcast conducido por Yasna y Carolina, dos amigas de Osorno que decidieron abrir un espacio íntimo para contar historias reales, propias y de otras mujeres que inspiran desde lo cotidiano.
En este primer capítulo, las anfitrionas nos invitan a viajar al origen de su amistad: los pasillos del colegio Carmela y Santa Marta, donde se cruzaron por primera vez y donde, sin saberlo, comenzó un vínculo que el tiempo y la distancia no lograron romper. Entre anécdotas y recuerdos, relatan cómo esa amistad escolar se transformó en un lazo profundo y honesto que hoy vuelve a encontrarse frente a un micrófono.
La vida, como suele hacerlo, las llevó por caminos distintos. Carolina partió a La Serena para estudiar Ingeniería en Construcción, mientras Yasna se trasladó a Santiago para formarse en Arte en el Pedagógico. Dos ciudades, dos mundos nuevos, y un desafío común: aprender a vivir solas, a ser independientes, a equivocarse y a crecer lejos de casa. En el relato aparece la nostalgia, pero también la emoción de descubrirse a sí mismas en contextos completamente nuevos.
Con una conversación sincera y sin poses, ambas reflexionan sobre lo que significó dejar Osorno, construir nuevas redes, hacer amistades que marcaron etapas y enfrentar los miedos propios de la adultez temprana. Coinciden en algo clave: esas experiencias, con todo lo bueno y lo difícil, fueron fundamentales para convertirse en las mujeres que son hoy.
El capítulo no solo mira al pasado. También abre la puerta a lo que viene. Yasna y Carolina adelantan que el próximo episodio tendrá como invitada a Luna, una amiga emprendedora que las inspira profundamente, quien compartirá su historia y el proceso de crear juntas el proyecto “Casona La Vitrina”, un espacio donde la creatividad, la colaboración y el emprendimiento femenino se encuentran.
Este primer episodio es una invitación clara: detenerse, escuchar y conectar. Porque cuando las historias son honestas y dichas desde el corazón, no solo se escuchan… se sienten.
? “Chicas que laten y voces que inspiran” ya comenzó a latir. Y recién es el inicio.









