Puerto Varas inauguró formalmente el nuevo Módulo de Salud Vecinal en el sector El Mirador, una obra financiada con una inversión superior a los $53 millones y orientada a descentralizar la atención primaria en la comuna. La apertura apunta a resolver una necesidad concreta del barrio: evitar que miles de personas deban desplazarse hasta el centro urbano para acceder a controles y atenciones básicas, algo especialmente importante para familias y adultos mayores.
La infraestructura beneficiará directamente a más de 3 mil residentes del sector, quienes hasta ahora dependían del traslado hacia el área céntrica para resolver trámites y consultas de salud. En términos cotidianos, el impacto se traduce en menos tiempo perdido en locomoción, menos gasto en transporte y más continuidad en los controles, un factor clave cuando se trata de seguimiento clínico y prestaciones preventivas.
La ceremonia de corte de cinta fue encabezada por el alcalde de Puerto Varas, Tomás Gárate. En la actividad también participaron la directora del Departamento de Salud Municipal (DISAM), María Victoria Carrasco; la directora del CESFAM, María Paz Villarreal; y la presidenta de la Junta de Vecinos del sector, María Francisca Tudela. A la inauguración se sumaron los concejales Tamara Rammsy y Rodrigo Schnettler, además de profesionales del área de la salud y familias del barrio.
Más allá del acto inaugural, el módulo se inserta en una línea de trabajo comunal que busca llevar prestaciones a los sectores más alejados del centro, para evitar que el CESFAM central concentre toda la demanda. En comunas con crecimiento urbano y barrios en expansión, este enfoque territorial suele ser decisivo para mejorar el acceso, sobre todo cuando las distancias y los tiempos de traslado terminan postergando controles.
Cómo es el nuevo recinto
La nueva infraestructura sanitaria cuenta con 70 metros cuadrados construidos sobre un terreno de 911 metros cuadrados. Se trata de un recinto técnico equipado con tres boxes de atención clínica, una sala de espera, un baño con acceso universal y dependencias para el personal, que incluyen cocina y cafetería. El diseño apunta a dar respuesta a la demanda local con estándares de accesibilidad y condiciones de trabajo adecuadas para el equipo.
El módulo permitirá absorber la demanda de 3.084 usuarios registrados, un dato que dimensiona el tamaño del grupo que utilizará el servicio. De ese total, el 83% pertenece al sistema FONASA, lo que refuerza el carácter comunitario de la iniciativa y su rol como apoyo directo a la atención primaria en un sector donde la cercanía del servicio puede definir si una persona accede o no a un control.
Red territorial y primeras atenciones
El alcalde Gárate planteó que esta obra viene a consolidar una red de atención territorial que ya opera en los sectores de Alta Esperanza y Brisas. Según explicó, el modelo busca reducir costos de traslado y tiempos de espera para las familias de los barrios más alejados, mejorando la equidad en el acceso a prestaciones básicas sin saturar el CESFAM central, que tradicionalmente concentra gran parte de la demanda comunal.
Desde el mundo vecinal, la presidenta de la Junta de Vecinos, María Francisca Tudela, relevó el impacto económico y social asociado a contar con el servicio en el mismo sector. Explicó que la cercanía del módulo permitirá que adultos mayores y madres con niños pequeños puedan acceder a sus controles caminando, un cambio que incide tanto en los bolsillos como en la organización diaria de los hogares.
En la misma línea, la directora del CESFAM, María Paz Villarreal, informó que el centro ya registra más de 800 atenciones clínicas y comunitarias, pese a su reciente puesta en marcha. Ese nivel de actividad temprana refleja la demanda existente y la rapidez con que el servicio comenzó a integrarse a la rutina sanitaria del sector.
La concejala Tamara Rammsy, en tanto, subrayó la importancia de utilizar recursos propios del municipio para impulsar proyectos que, en su visión, dignifiquen la vida en los barrios periféricos. La implementación del módulo se enmarca en una estrategia comunal de largo plazo que busca replicar este tipo de centros, de bajo costo operativo y alto impacto social, en otros puntos estratégicos de Puerto Varas, con el objetivo de fortalecer la salud de proximidad y la cobertura territorial en los próximos años.









