En el sexto episodio de Innovadores al Fin del Mundo, Jorge Garrido, cofundador y CEO de Eleva, aborda el desafío de descentralizar la innovación desde Paillaco, en la Región de los Ríos, y fortalecer el ecosistema emprendedor fuera de las grandes ciudades.
La conversación, conducida por Ricardo Icarte, profundiza en el rol de los territorios intermedios en el desarrollo económico, la articulación entre actores públicos y privados, y la generación de comunidades emprendedoras con identidad local.
¿Qué es Eleva y cuál es su propósito en la región?
Eleva se define como un centro de innovación que busca acercar el conocimiento y las oportunidades a territorios que históricamente han estado fuera del foco de desarrollo.
Jorge Garrido explica que el proyecto nace con la convicción de que la innovación no es exclusiva de las capitales, sino que puede desarrollarse desde comunas como Paillaco, cuya ubicación estratégica permite conectar distintas zonas de la Región de los Ríos.
En este contexto, Eleva actúa como un articulador que vincula a emprendedores con actores públicos y privados, facilitando el acceso a redes, recursos y oportunidades de crecimiento.
¿Cómo ha sido el impacto inicial del proyecto?
En sus primeros siete meses de funcionamiento, Eleva ha logrado conformar una comunidad cercana a 100 emprendedores y empresarios, generando acuerdos comerciales que anteriormente no existían en la zona.
El equipo fundador, integrado por Jorge Garrido, Nicolás y Camilo, ha puesto a disposición su experiencia profesional para impulsar el desarrollo local, con un enfoque en la colaboración y la construcción de redes.
Este crecimiento evidencia una demanda latente por espacios de articulación en territorios fuera de los grandes centros urbanos.
¿Qué rol cumple la asociatividad en el desarrollo productivo?
Uno de los enfoques centrales del proyecto es promover la asociatividad. A partir de su experiencia en el sector agrícola de la Región de los Lagos, particularmente en las industrias de la leche y la carne, Garrido impulsa modelos de cooperación entre productores.
El objetivo es avanzar desde una lógica de producción primaria hacia la generación de valor agregado y el desarrollo de marcas con identidad territorial.
En esta línea, Eleva busca conectar a productores con chefs y otros actores de la cadena productiva, fortaleciendo la competitividad y diversificando las oportunidades de negocio.
¿Cómo se construye comunidad desde la innovación?
Una de las iniciativas más relevantes es “La Previa”, un espacio que combina charlas técnicas con instancias de networking en un ambiente más informal.
Estos encuentros han permitido reunir a actores de distintos sectores, desde alimentos hasta tecnología, generando conexiones que derivan en colaboraciones y alianzas comerciales.
Además, Eleva ha comenzado a integrar a trabajadores remotos que desarrollan proyectos tecnológicos desde Paillaco para mercados globales, ampliando la mirada del territorio hacia una escala más amplia.
¿Cuáles son los principales desafíos del modelo?
Entre las principales dificultades, Jorge Garrido menciona la necesidad de comprender y adaptarse a los tiempos de la institucionalidad pública y privada, lo que puede ralentizar ciertos procesos de desarrollo.
A pesar de esto, el proyecto ha continuado avanzando en la consolidación de su comunidad, que actualmente alcanza entre 500 y 600 personas vinculadas de distintas formas a sus actividades.
¿Qué proyecciones tiene Eleva a futuro?
El objetivo a mediano plazo es fortalecer la cohesión de su comunidad y expandir el modelo a otras comunas de la región.
Para ello, Eleva ofrece servicios como domicilio tributario, espacios de cowork y salas de reuniones, facilitando el desarrollo de emprendimientos en un entorno colaborativo.
La experiencia de Eleva refleja así una apuesta por descentralizar la innovación en el sur de Chile, posicionando a comunas como Paillaco como actores relevantes en la construcción de nuevos ecosistemas productivos.









