Con un despliegue de disciplinas en el Liceo Polivalente de Ancud, en la provincia de Chiloé, Región de Los Lagos, se dio inicio oficial a los Juegos Deportivos Escolares 2026, un certamen que se extenderá por seis meses y que busca fomentar la disciplina y la vida sana entre estudiantes del archipiélago.
La convocatoria proyecta la participación de más de 4 mil estudiantes de entre 12 y 18 años, quienes competirán en fútbol, básquetbol, vóleibol, atletismo, para-atletismo y balonmano. El objetivo deportivo es avanzar por las distintas etapas del programa hasta disputar un cupo en las finales nacionales que se realizarán en Valparaíso.
La puesta en marcha de la competencia en Ancud se sustentó en una articulación público-privada que reúne al Instituto Nacional del Deporte (IND), el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Chiloé, diez municipios locales y la compañía Camanchaca S.A. El trabajo coordinado busca sostener la ejecución en el territorio durante todo el calendario del certamen.
El director regional del IND Los Lagos, Ernesto Villarroel, valoró la alianza como un impulso que revitaliza el aporte estatal en el desarrollo del deporte escolar. En su evaluación, el apoyo privado cumple un rol clave para fortalecer el crecimiento de los deportistas escolares en todo el archipiélago chilote.
Alianza IND, SLEP Chiloé, municipios y Camanchaca S.A.
Desde el mundo privado, Rafael Ortega, gerente regional de Camanchaca Cultivos Sur, subrayó el compromiso de la empresa con el territorio. Según planteó, la firma —con más de 20 años de presencia en la zona— apuesta por la integración social a través del deporte.
En la organización participan diez municipios de la provincia y se integra el SLEP Chiloé como actor clave en el vínculo con las comunidades escolares. La coordinación busca facilitar que los establecimientos y sus delegaciones puedan sumarse a las instancias comunales y continuar el proceso competitivo hacia las fases superiores.
A nivel de planificación, el certamen contempla un avance escalonado: actualmente las competencias se encuentran en fase comunal, para luego continuar con las instancias provinciales y regionales correspondientes. Esa ruta competitiva es la que definirá a los representantes que buscarán clasificar a Valparaíso.
Seis meses de competencia y ruta hacia las finales nacionales
El lanzamiento en el Liceo Polivalente de Ancud marcó el arranque de una programación centrada en disciplinas colectivas e individuales, incorporando además el para-atletismo. En esa diversidad se busca integrar a estudiantes con distintos perfiles deportivos, bajo un calendario que se proyecta por medio año.
La meta competitiva de las y los participantes no se limita a la experiencia local: el programa apuesta por elevar el nivel de rendimiento en cada etapa, con la mirada puesta en la representación del territorio en las finales nacionales de Valparaíso. Al mismo tiempo, el diseño del campeonato apunta a reforzar hábitos asociados a la vida sana y a la práctica deportiva sistemática.
Este hito deportivo se integró además a las celebraciones del Bicentenario de Chiloé, conectando la competencia escolar con un momento de conmemoración regional. En esa línea, el certamen se plantea como una plataforma para proyectar el futuro de niñas, niños y adolescentes a partir del deporte y la convivencia en torno a la historia del territorio insular.









