La mantención de la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5% por parte del Banco Central de Chile reordena las expectativas de familias y negocios en Puerto Montt y en la Región de Los Lagos, al prolongar un escenario de financiamiento más caro para créditos de consumo e hipotecarios. En la práctica, la decisión sostiene condiciones más exigentes para acceder a préstamos y refinanciamientos.
El Banco Central fundamentó su decisión en la inestabilidad de Medio Oriente, un factor externo que sigue tensionando variables claves para Chile, particularmente el precio de la energía. Ese telón de fondo, asociado al comportamiento de los combustibles, se refleja en costos internos que terminan influyendo sobre el bolsillo de los hogares.
El economista Nabor Carrillo explicó que la tensión geopolítica mantiene el petróleo sobre los 100 dólares el barril. Como Chile es un importador neto, ese nivel de precios encarece la logística de distribución y golpea directamente los costos del transporte nacional.
Ese impacto en logística no queda solo en la cadena de grandes empresas. El mayor gasto en combustibles se proyecta hacia el comercio y los servicios en el territorio, donde el traslado de mercaderías y la movilidad cotidiana dependen, en gran medida, de rutas y transporte terrestre.
Petróleo sobre 100 dólares y traspaso a precios de bienes básicos
Carrillo detalló que el alza del petróleo se traduce en un aumento del costo de distribuir productos dentro del país, elevando el gasto operacional asociado al transporte. En una región extensa y conectada por carretera como Los Lagos, ese componente logístico es una parte crítica del precio final.
En ese punto, la asociación de industriales panaderos advirtió que el 90% de su distribución depende del transporte terrestre. Con combustibles fósiles más caros, ese costo se transfiere al consumidor final, encareciendo bienes esenciales de la canasta básica.
La mantención de la TPM en 4,5%, por su parte, sostiene un contexto en que el crédito se mantiene más exigente, lo que afecta decisiones cotidianas: desde compras financiadas hasta el acceso a hipotecarios. La tasa de referencia se vuelve un piso relevante para el costo del dinero en el sistema.
Cobre cerca de 6 dólares, pero con límite fiscal
En contraste con la presión de los combustibles, Carrillo apuntó que el cobre bordea los 6 dólares por libra. En términos fiscales, el economista citó datos de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), según los cuales cada centavo adicional aporta hasta 40 millones de dólares fiscales.
Sin embargo, ese mayor ingreso potencial no se traduce automáticamente en más gasto público. Carrillo remarcó que la estricta regla de balance estructural impide ejecutar estos recursos discrecionalmente, incluso cuando el precio del metal rojo se mantiene en niveles elevados.
El economista también subrayó que, recordando el principio de costos de Luis Saravia de la Calle, precios altos no garantizan eficiencia. En su explicación, mencionó que el envejecimiento de los yacimientos chilenos y la dependencia de insumos importados merman significativamente la rentabilidad de la industria minera.
Con estos elementos sobre la mesa, el Banco Central de Chile sostuvo su decisión de mantener la Tasa de Política Monetaria en 4,5%, en un escenario donde el entorno internacional —marcado por la inestabilidad de Medio Oriente— sigue presionando costos energéticos y condicionando el escenario de crédito que también se siente en la Región de Los Lagos.









