Gabriel Boric realizó su primera reaparición pública tras dejar La Moneda con una declaración en redes sociales en la que cuestionó los embargos y medidas de cobro asociadas a deudas del Crédito con Aval del Estado (CAE), apuntando directamente a las acciones que hoy impulsa la Tesorería General de la República. El exmandatario afirmó que estos cobros están provocando crisis en economías familiares y llamó a retomar una reforma al financiamiento de la educación superior.
En su publicación, Boric sostuvo que durante su administración se trabajó con un “consenso técnico” para avanzar hacia un nuevo sistema que reemplazara el esquema vigente y permitiera aliviar la carga financiera de quienes mantienen deudas por estudios. Sin embargo, atribuyó el freno de esa iniciativa a la falta de respaldo político en el Congreso.
“Pese a que teníamos consenso técnico, durante nuestro gobierno la derecha se negó a legislar para tener un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y aliviar significativamente la deuda del CAE a miles de personas que han pagado por años montos mucho mayores que el valor de sus carreras”, señaló el expresidente.
Boric además puso el foco en las consecuencias inmediatas que, según dijo, están enfrentando muchas familias debido a procedimientos de cobro. “Hoy a esos deudores les vacían sus cuentas corrientes intempestivamente generando graves situaciones de crisis en las economías familiares”, afirmó, al referirse a embargos y retenciones vinculadas a las deudas del CAE.
Críticas a las cobranzas y llamado a frenar los embargos
En el mensaje, el exjefe de Estado planteó que el actual trato hacia los deudores contrasta con la discusión pública sobre otras herramientas de fiscalización financiera. En esa línea, conectó el debate por las cobranzas del CAE con la propuesta de levantar el secreto bancario como herramienta para perseguir el crimen organizado.
Boric cuestionó que, a su juicio, sectores políticos que respaldan una política estricta de cobro a personas endeudadas por estudios superiores se opongan, al mismo tiempo, a ampliar facultades de fiscalización que podrían fortalecer investigaciones orientadas a seguir la ruta del dinero de organizaciones criminales.
“Y mientras esto sucede a costa de la clase media, los mismos que justifican este castigo a familias endeudadas, votan en contra de habilitar el levantamiento del secreto bancario, pese a que ya no hay dudas que el crimen organizado ocupa la banca para blanquear y mover sus recursos”, expresó.
En esa misma línea, el exmandatario sostuvo que existe una tensión de prioridades en el debate político actual. A través de una serie de preguntas, apuntó a lo que describió como inflexibilidad frente a familias trabajadoras que arrastran deudas asociadas a su formación, en contraste con una respuesta que considera insuficiente frente a redes delictuales.
“¿Dónde están las prioridades? ¿Por qué hay inflexibilidad y castigo para familias trabajadoras y sacrificadas que están endeudadas y se sigue siendo permisivo con los negocios del crimen organizado con el que todos queremos terminar?”, añadió.
Reforma al financiamiento y persecución del crimen organizado
Hacia el final de su declaración, Boric convocó a los sectores progresistas a tomar una postura activa frente a la situación de los deudores. En particular, pidió poner fin a los embargos y al “vaciamiento” de cuentas corrientes por deudas de estudio, y retomar las propuestas de un sistema de financiamiento que considere más justo y sostenible para quienes acceden a la educación superior.
“Ante las graves contradicciones en las prioridades por parte de la derecha y la angustia de las familias, las fuerzas progresistas debemos levantar la voz para poner fin a los embargos y vaciamiento de cuentas por deudas de estudio, retomar las propuestas por un nuevo sistema de financiamiento de la educación que sea justo y no una carga eterna”, planteó.
En el mismo mensaje, el exmandatario sumó un llamado a mantener el foco en el combate contra el crimen organizado, con énfasis en las finanzas de estas redes. “Continuar firmes en la postura de perseguir y golpear en toda la línea al crimen organizado, en particular en su ruta del dinero”, sostuvo.
La declaración reabrió el debate sobre el alcance de las acciones de cobro vinculadas al CAE y el impacto que pueden tener sobre los hogares, al mismo tiempo que volvió a instalar la discusión sobre cambios estructurales al sistema de financiamiento de la educación superior. En su mensaje, Boric insistió en que el problema no se limita a una deuda individual, sino que involucra definiciones de política pública sobre embargos por deudas del CAE y herramientas de control financiero en materias de seguridad.











