We Tripantu: el año nuevo mapuche que el sur de Chile celebra cada solsticio de invierno

Comparte esta noticia con tus amigos 

Facebook
WhatsApp
Email
X
LinkedIn

Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

Una celebración milenaria que marca el renacer del sol y el inicio de un nuevo ciclo natural. Desde 2021, el Estado chileno la reconoce como feriado legal bajo el nombre de Día Nacional de los Pueblos Indígenas, cerrando un proceso que comenzó con un decreto presidencial de 1998.

Cada año, entre el 21 y el 24 de junio, el pueblo mapuche celebra el We Tripantu —también escrito Wüñol Tripantu o Wiñol Tripantu—, una de las ceremonias más sagradas de su cosmovisión. En mapudungún, el término significa literalmente «nueva salida del sol» o «nuevo amanecer»: es el momento en que la noche más larga del año cede paso al renacer de la luz, inaugurando un nuevo ciclo agrícola, espiritual y comunitario. En la Región de Los Lagos, donde la presencia mapuche williche es histórica y profunda, las comunidades celebraron la ceremonia este 20 de junio, en vísperas del solsticio.

Lo que el solsticio significa en la cosmovisión mapuche

Para el pueblo mapuche, el universo funciona en ciclos observables. Desde tiempos ancestrales, sus kimche —los sabios de la comunidad— aprendieron a leer el movimiento del sol, la luna, las estrellas y los cambios en la naturaleza para determinar el inicio de cada nuevo año.

El We Tripantu se enmarca en lo que sería una especie de calendario mapuche, compuesto por 13 meses de 28 días, en los que se manifiestan cuatro estaciones de distinta duración.

Según la cosmovisión mapuche, el nuevo sol nace en invierno y crece durante la primavera, alcanzando su esplendor en pleno verano, y se debilita nuevamente en otoño. Por eso el solsticio de invierno tiene una gran importancia: representa el renacimiento del sol.

El viejo ciclo de siembras y cosechas ha terminado, y la energía que comienza a retornar desde ese día en adelante marca el momento de renovar compromisos, agradecer a la tierra y proyectarse hacia el futuro.

Cómo se celebra: del fogón al amanecer en el río

Las celebraciones comienzan la tarde del día anterior, antes de que el sol se esconda. Los invitados se congregan y esperan la llegada del Machi o del Lonko, que tienen la misión de dirigir el ritual. Mientras anochece alrededor del fogón, los mayores instruyen a los niños y les cuentan historias importantes para la cultura del pueblo. Más tarde, se celebran bailes, cantos y juegos que fortalecen los lazos comunitarios.

El momento más significativo llega al amanecer.

Una de las tradiciones del We Tripantu ocurre al alba, cuando los participantes se dirigen a ríos o esteros cercanos para bañarse en sus aguas heladas, como una forma de dejar atrás la energía vieja y recibir la nueva.

Luego, mirando hacia el Puel Mapu —la tierra del este, por donde sale el sol— las comunidades realizan la ceremonia de llellipun o ngillañmawün, una rogativa colectiva para pedir que todo salga bien en el ciclo que comienza.

La gastronomía es parte central de la celebración.

Muday —licor de maíz fermentado—, guiso de mote, chupe de piñón, tortillas al rescoldo y pan con chicharrones son algunos de los alimentos consumidos. Las instancias más reveladoras de la noche se generan en la conversación compartida entre los kimche y los niños.

El espacio ceremonial se denomina rehue y debe estar rodeado por plantas significativas como el canelo, el laurel y la quila. La celebración incluye además juegos típicos como el palin, también conocido como chueca, y el inao, un deporte de pelota con cierta semejanza al rugby.

La expresión particular en Los Lagos: los williche de Chiloé

En la Región de Los Lagos, la celebración adquiere matices propios de la rama williche del pueblo mapuche.

La celebración del We Tripantu para los huilliches de Chiloé se asocia también a la renovación de la savia en los árboles. Desde hace algunos años las comunidades han recobrado tradiciones aún más antiguas, como cocinar chopón o tropón, una bola hecha de chuño preparada con manteca. En algunas localidades de Chiloé se realizan actividades en torno a las escuelas rurales orientadas a honrar la tierra, como la plantación de árboles.

En la actualidad el We Tripantu se celebra con fuerza en regiones como La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, incluyendo comunidades urbanas en Puerto Montt y Osorno, donde ha ganado espacio en el ámbito educativo y cultural como parte del reconocimiento y respeto por los pueblos originarios.

De decreto a feriado legal: una historia relativamente reciente

El reconocimiento oficial del We Tripantu como fecha de Estado tiene dos hitos legislativos precisos.

El primero fue el decreto supremo 158 del 24 de junio de 1998, firmado por el presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, que declaró el 24 de junio como Día Nacional de los Pueblos Indígenas, considerando que la cosmovisión de los pueblos originarios contempla rituales y ceremonias espirituales de renovación correspondientes a un nuevo ciclo de la vida ligado a la naturaleza.

Ese decreto, sin embargo, no establecía feriado: era un reconocimiento simbólico que instaba a los organismos del Estado a dar realce a la fecha.

El paso definitivo llegó recién en 2021.

La Ley 21.357, promulgada el 17 de junio de 2021 por el presidente Sebastián Piñera, declaró feriado legal el día del solsticio de invierno de cada año en el hemisferio sur como Día Nacional de los Pueblos Indígenas.

La ley fue aprobada por 124 votos a favor y solo uno en contra en la Cámara de Diputados, y su texto fue consensuado entre los pueblos originarios y el Estado. El feriado es móvil: coincide con el solsticio de invierno, que puede caer entre el 20 y el 24 de junio dependiendo del año.

Este 2026, el solsticio se produce el 21 de junio, por lo que el feriado se observa hoy. Las comunidades de la Región de Los Lagos anticiparon la celebración ceremonial ayer, en la vigilia que por tradición precede al amanecer del día más corto del año.

Una festividad que trasciende al pueblo mapuche

El Día Nacional de los Pueblos Indígenas abarca a las distintas naciones originarias del país. La fiesta de año nuevo recibe distintos nombres según cada pueblo: We Tripantu en mapudungún, Machaq Mara en aymara, Inti Raymi en quechua, Aringa Ora o Koro en rapanui, y Likan-antai en kunza.

En todos los casos, el solsticio de invierno representa el mismo principio: el fin de un ciclo y el comienzo de otro, anclado en la observación de la naturaleza y en el vínculo profundo entre las comunidades humanas y la tierra que habitan.