Un buzo mariscador básico identificado como Christian Milapichun Milapichun perdió la vida el domingo 28 de junio durante faenas de extracción de erizos en el Canal Pulluche, en la Región de Aysén. El accidente ocurrió cerca de las 12:30 horas, cuando el armador de la lancha motor «Vista Hermosa» —embarcación con matrícula de Ancud— dio aviso a la Autoridad Marítima informando del fallecimiento del trabajador. El vínculo con la Región de Los Lagos es directo: la matrícula de la embarcación en la capital provincial de Chiloé revela que buena parte de quienes operan en estas zonas australes son trabajadores del mar provenientes del sur continental e insular.
Por instrucción del fiscal de turno de Puerto Aysén, la embarcación fue trasladada hasta Puerto Chacabuco. Allí, la Brigada de Homicidios de la PDI realizó las diligencias correspondientes. El cuerpo fue puesto a disposición del Servicio Médico Legal para la autopsia de rigor.
Investigación administrativa y detención en paralelo
En forma simultánea a las diligencias por el fallecimiento, la Autoridad Marítima, el Fiscal Marítimo de Aysén, la Policía Marítima y el Inspector Local de Buceo iniciaron una investigación administrativa orientada a establecer las causas del accidente y determinar eventuales responsabilidades. Durante ese proceso, personal de la Policía Marítima constató que uno de los tripulantes de la embarcación mantenía una orden de detención vigente emanada del Juzgado de Letras y Garantías de Quellón. El individuo fue detenido y puesto a disposición de la justicia. La Capitanía de Puerto de Puerto Chacabuco expresó sus condolencias a la familia, amigos y compañeros del buzo fallecido.
Un accidente que se suma a una cadena de muertes en el trabajo subacuático
La muerte del trabajador en Canal Pulluche no es un hecho aislado. En lo que va de 2026, el buceo profesional en Chile ha registrado una serie de accidentes fatales que los especialistas del sector llevan años advirtiendo como consecuencia de condiciones estructurales no resueltas. En junio, el buzo mariscador Víctor Mauricio Guerrero Barría, oriundo de Puerto Montt, falleció durante labores en el Canal Serrano, al sureste de Melinka, también en Aysén. En enero, Manuel Esteban Matus Caamaño murió mientras trabajaba en el centro de engorda «Martita», en las mismas cercanías. Según organizaciones que monitorean la industria acuícola y pesquera, entre 2013 y 2026 han fallecido al menos 84 trabajadores en el sector acuícola chileno.
Los datos de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) revelan que el 75% de los buzos accidentados en actividades laborales tiene matrícula de buzo mariscador básico — la categoría de menor profundidad autorizada y menor nivel de formación requerida —, y que el 68% de esos accidentados tiene residencia en las regiones de Los Lagos y Aysén. La zona sur concentra, así, tanto la actividad como el riesgo. La Revista SubAquatica Magazine consignó en abril de 2026 que el patrón se repite: condiciones de riesgo conocidas, pero que no han sido intervenidas de manera efectiva por el sistema de fiscalización.
El trabajador fallecido en Canal Pulluche operaba en una zona de alta complejidad geográfica, característica que la propia autoridad marítima ha reconocido como un factor agravante en la respuesta a emergencias: el aislamiento de los canales australes reduce la capacidad de reacción ante accidentes disbáricos u otros siniestros.
De acuerdo con el principio de presunción de inocencia consagrado en el artículo 4 del Código Procesal Penal, toda persona imputada es considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria firme.









