Chile concentra casi el 30% de los recursos cupríferos del planeta, pero su territorio sigue siendo, en gran medida, una promesa sin confirmar. Ese diagnóstico, reconocido por la propia Corporación Nacional del Cobre en su Memoria Integrada 2025, explica una de las apuestas más ambiciosas de la estatal en la última década: triplicar la inversión en exploración geológica.
De US$ 39 millones a US$ 136,5 millones en cinco años
Entre 2020 y 2025, el presupuesto destinado a exploración pasó de US$ 39 millones a US$ 136,5 millones, un incremento del 250% en cinco años. Del total invertido en 2025, US$ 125 millones se destinaron a Chile —en los ámbitos distrital, regional y de asociaciones— y US$ 11,5 millones a exploraciones en el extranjero.
Para 2026, Codelco planea escalar esa cifra a US$ 150 millones, en una señal de que la apuesta por encontrar nuevos yacimientos no cede.
La urgencia tiene un contexto preciso. La empresa enfrenta leyes de mineral más bajas en varios distritos y necesita invertir para sostener cada tonelada producida, en un escenario donde la discusión ya no gira solo en torno a producir más, sino a producir con continuidad. Al mismo tiempo, la transición energética global proyecta una expansión sostenida de la demanda de minerales críticos que Chile, como principal productor mundial de cobre, tiene la oportunidad estratégica de abastecer.
Ciento dos mil 276 metros perforados en 2025
En términos operativos, los equipos de exploración perforaron durante 2025 un total de 102.276 metros de sondajes, distribuidos en 20.928 metros en el ámbito distrital, 36.287 metros en el regional y 4.772 metros en proyectos internacionales.
Entre los resultados más relevantes destaca Radomiro Tomic Norte, donde la evaluación económica preliminar identificó recursos lixiviables —entre inferidos y potenciales— de 224 millones de toneladas con una ley media de 0,5% de cobre total, además de 685 millones de toneladas de sulfuros hipógenos con una ley media de 0,41%.
En el distrito Chocal-Puno-Sapunta, una franja de aproximadamente 30 kilómetros en la Región de Antofagasta, próxima a los yacimientos Quebrada Blanca y Collahuasi, los sondajes confirmaron la existencia de un sistema de pórfidos de cobre y molibdeno con alto potencial prospectivo.
Alianzas con BHP y Rio Tinto
A la exploración propia se suman alianzas estratégicas con actores globales. El Proyecto Anillo, en asociación con BHP en la Región de Antofagasta, apunta a exploraciones de cobre. En paralelo, Codelco avanza junto a Rio Tinto en tres proyectos en la Región de Atacama, incluyendo Nuevo Cobre, yacimiento de propiedad compartida donde ya se iniciaron las exploraciones. Rio Tinto financia una campaña de exploración de siete años en Nuevo Cobre, con una inversión comprometida de US$ 40 millones.
El fisco y las generaciones futuras
Desde su creación en 1971 hasta 2025, Codelco ha aportado al Fisco chileno US$ 164 mil millones en moneda actual. Sostener ese flujo en las próximas décadas depende directamente de encontrar los yacimientos que hoy permanecen bajo tierra, en un país que la propia corporación reconoce como subexplorado.









