Consejeras exigen agilizar gestiones para evitar cierre de Casa de las Mujeres

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Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

Alertan por el eventual cierre de la Casa de las Mujeres Chaitén en la provincia de Palena.

Consejeras regionales pidieron acelerar trámites para resguardar un espacio clave de contención, privacidad y apoyo a víctimas de violencia intrafamiliar y a usuarias de programas como Mujeres Jefas de Hogar, en comunas marcadas por la ruralidad y las grandes distancias.

La posible interrupción del funcionamiento de la Casa de las Mujeres de Chaitén encendió la preocupación en la provincia de Palena, en la Región de Los Lagos, por el impacto que tendría en la atención, acompañamiento y protección de mujeres, especialmente quienes enfrentan violencia intrafamiliar. Consejeras regionales advirtieron que, aunque los programas asociados continuarían, la pérdida del espacio físico afectaría la privacidad y las condiciones necesarias para que las usuarias accedan a ayuda en un territorio con extensas distancias y alta ruralidad.

La situación se instaló en los últimos días a nivel local por el eventual cierre de este recinto, que ha operado como punto de orientación y encuentro para mujeres de Chaitén y de otras localidades de Palena. En este lugar también se desarrollan actividades vinculadas al programa Mujeres Jefas de Hogar, junto con atenciones que requieren condiciones de resguardo y confianza.

El tema fue abordado por consejeras del Consejo Regional de Los Lagos, quienes plantearon la urgencia de destrabar gestiones administrativas para asegurar continuidad. La presidenta de la Comisión de Equidad de Género del Core Los Lagos, Marión Fernández, sostuvo que “entiendo que los programas no se cortan. Sin embargo, esta casa representa un lugar de encuentro de contención para 100 de mujeres víctimas de violencia intrafamiliar, y, además, en este espacio se otorgan herramientas para poder trabajar en distintos emprendimientos”.

Fernández añadió que, a su juicio, el problema respondería a un aspecto de administración y llamó a acelerar decisiones para no afectar a las usuarias. “Entiendo que tiene que haber un tema administrativo para el cambio de administración, y solicito que los órganos que intervengan lo hagan de la manera más rápida posible”, afirmó.

Un espacio físico que define la privacidad y la seguridad

Las consejeras recalcaron que no se trata solo de mantener programas vigentes en el papel, sino de conservar un lugar que entregue condiciones reales de acceso y seguridad. En particular, subrayaron que la Casa de las Mujeres no opera únicamente como oficinas, sino como un entorno de contención y confidencialidad para quienes deben tomar decisiones difíciles, como denunciar o buscar apoyo institucional.

En esa línea, la consejera regional por la provincia de Palena, Catalina Saavedra, alertó sobre el efecto directo que tendría el cierre para víctimas de violencia. “El cierre de la Casa de las Mujeres afecta tremendamente la posibilidad real de llegar con ayuda a víctimas de violencia”, señaló, enfatizando que, aunque las iniciativas no se descontinúen, el edificio cumple un rol irremplazable.

“Si bien los programas no se descontinúan y cada uno de los programas que se emplazan en las distintas comunas de la provincia de Palena van a seguir activos, el espacio físico, que es Casa de las Mujeres, no representa solo oficinas. El espacio físico que representa la Casa de las Mujeres tiene que ver con un espacio seguro, con un espacio de contención y con un espacio privado. Estamos hablando de comunas con muy pocos habitantes, donde todo el mundo se conoce”, expresó.

Distancias, ruralidad y el aumento de atenciones

Saavedra explicó que las condiciones geográficas y sociales vuelven especialmente relevante sostener un lugar reservado, donde una mujer pueda pedir ayuda sin exponerse. Detalló que las usuarias no solo provienen de sectores urbanos, sino también de zonas rurales y apartadas, que exigen traslados prolongados.

“Una mujer tome la decisión de trasladarse varias horas, ya sean de sectores rurales de la comuna de Chaitén, como la península de Huequi, las Islas Desertores, los sectores costeros, Villa Santa Lucía, Villa Vanguardia, o bien de comunas aledañas, como Futaleufú, que tiene también sus características de ruralidad, o como Palena, que también tiene sus propias características de ruralidad, decida trasladarse hasta la ciudad de Chaitén y poner una denuncia o pedir ayuda a través de los distintos programas requiere de muchas cosas que tienen que confluir, y una de ellas muy gravitante es la privacidad”, indicó.

La consejera añadió que el eventual cierre no solo limitaría el acceso, sino que también debilitaría la efectividad de las intervenciones. “Esto afecta el cómo se desarrollan los programas. No basta con tener el programa activo. Tenemos que asegurar las condiciones para que los programas sean exitosos”, afirmó.

En ese punto, sostuvo que desde la apertura del recinto se ha observado un cambio concreto en la respuesta institucional en el territorio. “Desde la apertura de la Casa de las Mujeres, las denuncias y las atenciones han aumentado considerablemente”, señaló, vinculando esa alza a la existencia de un espacio seguro y reconocido por la comunidad.

Al cierre, las consejeras coincidieron en la necesidad de encontrar una salida que garantice la continuidad de la Casa de las Mujeres Chaitén y evite que las mujeres de la provincia de Palena queden sin un lugar de contención y atención confidencial. Mientras se resuelven las gestiones administrativas, insistieron en que mantener operativo el recinto es una condición clave para resguardar el acceso efectivo a apoyo y acompañamiento en una zona donde las distancias y la exposición social pueden ser una barrera decisiva al momento de pedir ayuda.

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