La pileta de aguas danzantes de Puerto Montt tiene los días contados. El alcalde de la capital regional de Los Lagos, Rodrigo Wainraihgt, confirmó que las obras de demolición de la polémica estructura comenzarán en 2027, luego de que el municipio termine de resolver los pendientes administrativos del contrato con la constructora. La pileta, que costó más de mil millones de pesos en su construcción y funcionó apenas unos meses en 2019 antes de ser destruida durante el estallido social, acumula ya siete años de inactividad y representa uno de los casos más emblemáticos de mal uso de recursos públicos municipales en la Región de Los Lagos.
Siete años de controversia y un contrato que aún no se cierra
Fue en julio de 2025 cuando el alcalde Wainraihgt anunció por primera vez que la estructura sería demolida, luego de que un informe técnico determinara que su reparación y mantención costaría al menos 700 millones de pesos adicionales. El estudio estableció que solo los repuestos necesarios para rehabilitar la pileta tenían un valor de 680 millones de pesos, y que al sumar mano de obra, instalaciones de toberas, sistemas de recirculación y obras civiles complementarias, el costo total podría alcanzar los 1.200 millones de pesos — más de lo que costó construirla originalmente.
Casi un año después de ese anuncio, la demolición sigue pendiente. El alcalde explicó que continúan regularizando administrativamente el contrato con la constructora de la pileta, y que recién en 2027 esperan iniciar las obras para demolerla. En paralelo, la Municipalidad mantiene activa en su sitio web una consulta ciudadana para definir qué espacio reemplazará a la estructura en la plaza de Los Colonos, en pleno centro histórico de la ciudad.
El historial de irregularidades que llevó a este punto
La pileta de aguas danzantes fue inaugurada en junio de 2019 durante la administración del entonces alcalde Gervoy Paredes y fue presentada en su momento como la fuente ornamental más moderna de Latinoamérica. Solo cinco meses después, en noviembre de 2019, fue vandalizada durante el estallido social: vándalos destruyeron el cableado y las conexiones del sistema, dejándola inservible de forma definitiva.
Lo que siguió fue una cadena de cuestionamientos que trascendió el daño físico. La Contraloría General de la República abrió un juicio de cuentas contra nueve exfuncionarios de la Municipalidad de Puerto Montt, incluido el propio exalcalde Paredes, para que restituyeran 680 millones de pesos por pagos irregulares realizados durante la construcción de la pileta. El caso se convirtió en uno de los pilares de la acusación por notable abandono de deberes que derivó en la destitución de Paredes: el Tribunal Electoral Regional de Los Lagos acogió en agosto de 2024 el requerimiento de cuatro concejales y ordenó remover del cargo al entonces alcalde. El juicio de cuentas ante la Contraloría se mantiene vigente.
La misma empresa que construyó la pileta, Fuente de Aguas Las Condes, fue acusada de incumplir en reiteradas ocasiones la normativa durante el proceso de construcción. Pese a ello, las obras fueron recepcionadas y la estructura inaugurada, decisión que la actual administración municipal ha calificado como una gestión deficiente que el municipio no puede volver a repetir.
Consulta ciudadana abierta para decidir el futuro del espacio
Con la demolición proyectada para 2027, la Municipalidad de Puerto Montt avanza en paralelo en la definición del espacio que reemplazará a la pileta. La consulta ciudadana disponible en el sitio oficial del municipio incluye el futuro de la estructura y su perímetro como parte de un proceso más amplio de renovación del casco histórico del centro de la ciudad. El resultado de esa consulta determinará el diseño del nuevo espacio público que ocupará uno de los sectores más concurridos de la capital regional de Los Lagos.









