Un examen de sangre practicado por el Servicio Médico Legal (SML) determinó que Javier Cuevas Barazarte no solo conducía en estado de ebriedad al momento de atropellar y matar a una niña de 11 años en Pucón, sino que también lo hacía bajo los efectos de cocaína. El resultado toxicológico llevó al Ministerio Público a reformalizar al imputado ante el Tribunal de Garantía de Pucón, agravando los cargos en su contra.
El hecho ocurrió el 18 de septiembre de 2025, cuando Scarleth Delgado Jara fue atropellada en el paso de cebra del sector El Claro, en la comuna de Pucón. La menor falleció a causa de las lesiones sufridas en el impacto. Su tío, quien la acompañaba en ese momento, sobrevivió al accidente pero resultó con lesiones graves.
Los nuevos cargos
El abogado querellante en la causa, Hernán Valenzuela Gatica, confirmó los resultados del examen y los alcances de la reformalización. Según explicó, el análisis de sangre reveló un mayor consumo de alcohol del que se había determinado inicialmente, además de la presencia de sustancias psicotrópicas, específicamente cocaína.
Con esos antecedentes, el Ministerio Público imputó a Cuevas Barazarte los delitos de conducción en estado de ebriedad y bajo la ingesta de sustancias estupefacientes causando lesiones graves y con licencia suspendida. Este último cargo se suma al original de manejo en estado de ebriedad con resultado de muerte y lesiones graves.
Un agravante adicional es que el imputado conducía con la licencia vencida como consecuencia de una causa anterior relacionada con alcohol al volante, lo que revela un historial de infracciones vinculadas a la conducción en estado de ebriedad.
Prisión preventiva y juicio oral pendiente
Javier Cuevas Barazarte permanece con medida cautelar de prisión preventiva en la cárcel de Villarrica, a la espera de la realización del juicio oral en el que deberá responder por la muerte de Scarleth y las lesiones causadas a su acompañante.









