A solo dos días del inicio de la temporada extractiva de centolla, personal del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y de la Armada de Chile incautó 1.000 metros de redes centolleras que estaban ocultas a bordo de una embarcación fiscalizada en el sector del Golfo Almirante Montt, en Puerto Natales.
El operativo se realizó como parte de los controles previos al comienzo de la actividad extractiva, con el objetivo de verificar que las faenas se ajusten a la normativa vigente. Entre las exigencias se encuentra el uso exclusivo de jaulas trampa como aparejo autorizado, el respeto de la talla mínima de 12 centímetros y la captura únicamente de ejemplares machos, medidas orientadas a resguardar el manejo sustentable del recurso.
Según explicó la directora regional de Sernapesca en Magallanes, Ximena Gallardo, durante la primera revisión la embarcación no levantó sospechas inmediatas. “Al momento de la inspección, la embarcación parecía estar en regla a simple vista, ya que en la cubierta se podía observar la presencia de las jaulas trampa, sin embargo, nuestro personal y el de la armada se percataron de las redes que se encontraban ocultas. Incautamos las redes y cursamos la citación correspondiente”, señaló la autoridad.
El hallazgo de redes centolleras Puerto Natales se produjo precisamente en un contexto de intensificación de fiscalizaciones, considerando que el inicio de la temporada incrementa el movimiento de embarcaciones y la presión sobre el recurso, lo que obliga a reforzar el cumplimiento de las reglas de extracción.
Fiscalización conjunta en zona de pesca
De acuerdo con lo informado en el procedimiento, la inspección se ejecutó en coordinación entre Sernapesca y la Armada de Chile, una modalidad habitual en zonas australes de alta actividad pesquera, donde se busca fiscalizar tanto condiciones de operación como el cumplimiento de las medidas de administración.
En este caso, la fiscalización apuntó a constatar que la extracción de centolla se realice con aparejos permitidos y con criterios de selectividad. Las jaulas trampa, por ejemplo, están orientadas a reducir capturas no deseadas y facilitar la liberación de ejemplares que no cumplen los requisitos, a diferencia de otros implementos que no están autorizados para esta pesquería.
Tras detectar las redes ocultas, los fiscalizadores procedieron a decomisar el material, equivalente a 1.000 metros de redes centolleras, y a iniciar el proceso administrativo correspondiente mediante la citación cursada a raíz de la infracción constatada.
Llamado a respetar la normativa de extracción
Luego del operativo, la directora regional Ximena Gallardo recalcó el llamado a actuar con responsabilidad y a utilizar solo los implementos permitidos por la regulación. La autoridad enfatizó que el cumplimiento de las disposiciones no solo busca sancionar prácticas prohibidas, sino principalmente resguardar la sustentabilidad de la pesquería en el tiempo.
En esa línea, Sernapesca insistió en que la normativa considera, entre otras obligaciones, el uso exclusivo de jaulas trampa, el respeto de la talla mínima de 12 centímetros y la extracción acotada a ejemplares machos, estándares definidos para contribuir al manejo y conservación del recurso.
El procedimiento en el Golfo Almirante Montt se suma a los controles que se despliegan en días previos al inicio de la temporada, con la finalidad de asegurar que la actividad extractiva se desarrolle bajo las condiciones exigidas y con apego a las medidas que rigen la pesquería. Por ahora, el operativo concluyó con la incautación del material y la citación correspondiente, a la espera de la tramitación que determine las medidas que correspondan conforme a la normativa.








