En una de sus últimas actividades en terreno antes del cierre del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, el subsecretario de Energía, Luis Felipe Ramos, realizó una visita a la provincia de Chiloé junto al seremi de Energía de Los Lagos, Claudio Pareja, para revisar proyectos estratégicos orientados a reducir brechas territoriales en acceso y calidad del suministro eléctrico.
La agenda incluyó recorridos por sectores aislados y sistemas sanitarios rurales, donde la autoridad destacó que la política energética de los últimos cuatro años no solo se enfocó en la transición ecológica, sino también en garantizar que la energía llegue a territorios históricamente postergados.
Isla Taucolón: electricidad 24 horas en sistema aislado
Uno de los hitos de la visita fue la inspección del sistema eléctrico de Isla Taucolón, que abastece a 19 familias. Allí se constató la modernización del sistema híbrido diésel–fotovoltaico con respaldo en baterías, permitiendo suministro continuo durante las 24 horas del día.
Hace algunos años, el servicio funcionaba solo 12 horas diarias.
Además, las familias pagan $225 por kWh, tarifa equivalente a la de sectores urbanos, pese a que el costo real de generación supera los $4.000 por kWh, diferencia cubierta mediante mecanismos de subsidio estatal.
“El objetivo ha sido que la energía eléctrica llegue a todos los lugares, sin importar el tamaño del sistema eléctrico”, señaló el subsecretario Ramos, subrayando la importancia de la nueva ley de sistemas medianos para fortalecer redes en zonas insulares y aisladas.
Infraestructura estructural: nuevas líneas de transmisión
En materia de infraestructura mayor, las autoridades destacaron que en enero comenzó la construcción de la nueva línea de alta tensión entre la subestación Tineo (Puerto Varas) y Nueva Ancud, obra clave para mejorar resiliencia y seguridad energética del archipiélago al permitir importar energía desde el continente.
Paralelamente, se desarrolla el levantamiento ambiental para ingresar a evaluación un nuevo proyecto entre Castro y Chonchi, destinado a reforzar el sistema eléctrico y evitar cortes prolongados en el sur de la isla ante eventuales fallas.
Estas obras buscan reducir la vulnerabilidad estructural del sistema eléctrico chilote, históricamente dependiente de infraestructuras con menor redundancia.
Agua Solar Rural: energía renovable para servicios sanitarios
Otro de los ejes destacados fue el programa Agua Solar Rural, que incorpora generación fotovoltaica en sistemas sanitarios rurales (SSR). En Los Tres Notucos (Chonchi) se instalará uno de los parques solares más grandes de la región para este tipo de servicio, beneficiando a 390 familias mediante reducción de costos operativos y mayor autonomía energética.
A este proyecto se sumarán los SSR de Pucatué y Coipomó, consolidando un modelo que vincula transición energética con acceso al agua potable rural.
El subsecretario recalcó que estos avances permiten “cerrar brechas energéticas tanto en el acceso a electricidad domiciliaria como en servicios esenciales como el agua potable”.
Reacondicionamiento energético en educación
En Ancud, uno de los proyectos de mayor inversión fue el reacondicionamiento energético del Liceo Bicentenario, con una inversión superior a $2.000 millones, mejorando eficiencia térmica y confort para estudiantes y docentes.
Estas intervenciones forman parte de una estrategia más amplia de eficiencia energética en infraestructura pública.
Apoyo directo a familias
En el último llamado del subsidio eléctrico, más de 21 mil familias de la provincia de Chiloé fueron beneficiadas, con fuerte presencia en comunas como Castro y Ancud.
Las autoridades señalaron que el balance del período 2022–2026 combina:
- Inversión en transmisión eléctrica
- Modernización de sistemas aislados
- Energías renovables en servicios rurales
- Eficiencia energética en infraestructura pública
- Subsidios focalizados
Una política energética con foco territorial
El despliegue en Chiloé buscó evidenciar que la política energética no solo apunta a la descarbonización o a grandes proyectos de generación, sino también a reducir brechas territoriales y asegurar acceso equitativo.
El mensaje central de la visita fue claro: avanzar hacia una transición energética que combine sostenibilidad, resiliencia e inclusión territorial, especialmente en archipiélagos y zonas aisladas como Chiloé.









