Sedini descarta auditoría internacional y activa revisión interna

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Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

Auditoría interna en Chile será la vía elegida por el Gobierno para revisar el uso de recursos públicos, tras descartar una auditoría internacional prometida en campaña por su alto costo.

La ministra vocera, Mara Sedini, informó que el proceso ya está en marcha con más de mil auditores en más de 500 servicios y que esta semana comenzaron a conocerse los primeros resultados.

En la Región de Los Lagos, donde municipios y servicios públicos administran presupuestos clave para salud, educación e infraestructura, el Gobierno confirmó que no avanzará con una auditoría internacional para revisar el uso de los recursos del Estado y, en su lugar, desplegó un proceso de auditoría interna que ya comenzó a entregar sus primeros resultados esta semana.

La ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, ratificó la decisión del Ejecutivo de dejar atrás la revisión externa, promesa que había sido planteada durante la campaña presidencial de José Antonio Kast. El motivo central, explicó, fue el costo fiscal de implementar un mecanismo internacional en el escenario económico actual.

“La auditoría internacional tenía un costo para el Estado enorme y, bajo la situación de estrechez fiscal que estamos viviendo en este momento, decidimos usar las herramientas internas que tiene el Estado”, sostuvo la secretaria de Estado al justificar el cambio de estrategia.

Sedini aseguró que la alternativa seleccionada ya se activó a través de capacidades internas del propio aparato público, con el objetivo de mantener el control sobre el gasto sin sumar nuevos desembolsos. “El Estado tiene una capacidad interna de poder generar auditoría y las estamos utilizando (…) necesitamos resguardar los recursos de todos los chilenos”, afirmó.

Auditoría interna: mil auditores y más de 500 servicios

De acuerdo con lo expuesto por la vocera, el proceso de auditoría interna considera a más de mil auditores distribuidos en más de 500 servicios públicos. La ministra indicó que este trabajo comenzó a entregar sus primeros resultados durante esta semana, en un despliegue que busca abarcar de manera amplia la administración pública.

En su explicación, Sedini enfatizó que el plan se apoya en herramientas ya disponibles dentro del Estado. La definición, remarcó, apunta a sostener el monitoreo del uso de fondos públicos en un contexto de restricciones presupuestarias, sin incurrir en gastos adicionales derivados de una contratación internacional.

La ministra también presentó el proceso como un hito dentro de la gestión pública. “Nunca antes se había hecho este tipo de auditoría interna”, señaló, al describirlo como un esfuerzo inédito por su alcance y por la escala de recursos humanos involucrados.

Críticas políticas y debate por promesas de campaña

Las declaraciones de Sedini se dan en un ambiente de cuestionamientos desde la oposición y también desde sectores afines al oficialismo. La discusión se cruzó con el debate por el alza de los combustibles, tema que en el sur de Chile suele tener impacto en transporte y cadenas de abastecimiento.

Entre las críticas mencionadas en el debate público, el líder del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, apuntó que el Gobierno “todavía está un poco al debe” en relación con promesas de campaña que, a su juicio, no se han concretado, incluyendo la auditoría internacional.

En su defensa, Sedini sostuvo que la decisión de reemplazar el mecanismo originalmente comprometido responde a la situación económica actual, que —según el Ejecutivo— es “peor de como la encontramos”. Con ese diagnóstico, el Gobierno cerró la puerta a la auditoría internacional y oficializó como resolución política la continuidad del control del gasto mediante una auditoría interna de gran escala en los servicios públicos del país.