Hueyusca: El ingeniero que dejó la minería para embotellar agua de vertiente en Purranque

En un día lluvioso de invierno de 2019, Egidio García tomaba café en la terraza de madera de su parcela en la cordillera de Purranque. Tenía 56 hectáreas —40 de bosque nativo—, una vertiente que brotaba a más de 340 metros sobre el nivel del mar y más de 25 años de carrera como ingeniero civil mecánico en la gran minería chilena. Esa mañana decidió envasar el agua que caía de su propio campo y venderla. Lo que vino después tardó cuatro años en concretarse, pero hoy Hueyusca Agua de Vertiente es una empresa operativa con distribución en Osorno, Purranque y el sector de Puyehue, con catálogo de siete formatos y miras puestas en la exportación.

García es el protagonista del segundo episodio de la segunda temporada de Impulso Sur, el podcast de emprendedores del sur de Chile producido por MiradaSurTV y transmitido cada sábado a las 11:00 horas por Radio Musicoop (96.5 FM).

De la minería al agua de vertiente: una transición técnica, no romántica

La decisión de García no fue un acto de romanticismo rural. Fue, según él mismo lo describe, una extensión de su especialidad: el piping, es decir, el diseño y gestión del transporte de fluidos —agua, ácido, relave, gases— en plantas industriales. «Más o menos no había mucho. De hecho, yo no contraté ingeniería para hacer la planta ni todos los tendidos. Los hice yo», afirma en la entrevista.

Tampoco fue una decisión impulsiva. Entre 2007 —cuando compró la parcela— y 2019, García visitó el campo todos los años durante sus vacaciones desde Santiago o el norte minero, donde trabajó para Soquimich, Codelco y otras grandes empresas de ingeniería. El turismo fue la primera idea que descartó: «Ya no me hacía mucho sentido el tema del turismo», reconoce. La pandemia y el estallido social postergaron el arranque operacional hasta mediados de 2023, cuando Hueyusca comenzó a vender en forma.

El proceso fue exigente en términos técnicos y físicos. García instaló más de 1.100 metros de tubería HDPE de 40 milímetros desde la captación en la cordillera hasta la planta de envasado, en una faena que él mismo califica como «faraónica»: tres personas —incluida su pareja, la Vale— manipulando rollos de más de 100 kilos en terreno quebrado de bosque nativo. La planta incluye un sistema de ultrafiltración —no ósmosis inversa— porque la calidad natural del agua no requiere un proceso más invasivo.

Catálogo, clientes y estrategia de distribución en Los Lagos

Hueyusca opera hoy con siete presentaciones: botellas de 500 ml y 1,5 litros en versión natural y gasificada, más botellones de 5 y 20 litros. El formato gasificado no estaba en el plan original: fueron los propios clientes quienes lo pidieron. «Exacto, sí, eso es marketing. Se llama autosegmentación», comenta García, quien también estuvo a punto de eliminar el formato de 1,5 litros antes de que la demanda le demostrara que no podía.

La cartera de clientes cubre tres segmentos: hogares con planes de botellones recurrentes, negocios —minimarkets, almacenes, restaurantes— y empresas, entre ellas un gimnasio en Purranque que tiene dispensadores con servicio mensual. La distribución activa se concentra en Purranque, Osorno y el sector de Puyehue (kilómetro 18 de la ruta a Puerto Octay). García reconoce que escalar a plazas como Calbuco o Valdivia requiere masa crítica de pedidos para que el flete sea económicamente viable, y que el paso siguiente es desarrollar una red de distribuidores en esas ciudades.

La estrategia de difusión combina presencia en ferias locales, pauta radial en Purranque FM y Radio Familiar, y gestión de redes sociales a cargo de la Vale. «La credibilidad es un tema», admite García. En el mercado del agua, donde varias marcas se presentan como «de vertiente» sin serlo, demostrar el origen real del producto es un desafío permanente. Hueyusca publica su ubicación y apuesta por la transparencia como diferenciador.

Un producto con vocación exportadora y un mercado que crece

García sitúa a Hueyusca en una categoría técnica precisa: agua de vertiente con equilibrio mineral óptimo, sin exceso ni déficit de minerales, captada de una fuente no intervenida. La diferencia respecto al agua purificada de red —sometida a ósmosis inversa— está documentada a nivel mundial, según él: las aguas de vertiente son consistentemente las de mayor calidad. El sistema de ultrafiltración que usa Hueyusca preserva ese perfil mineral sin alterarlo.

El empresario ve en eso una oportunidad de exportación real, en un contexto global donde el consumo de agua embotellada crece sostenidamente y la disponibilidad de agua dulce se reduce. «Sabemos que tenemos un producto que incluso es exportable», dice, y añade que el próximo paso en el catálogo es incorporar envases de vidrio para posicionarse en el segmento de restaurantes y hotelería de mayor nivel.

Después de tres años y medio de operación, Hueyusca sigue siendo una empresa de dos personas que hace todo: envasado, mantención, ventas, despacho. García es categórico al advertir a quienes piensan en emprender: «Tiene que estar seguro de lo que va a hacer. La cosa no va a ser fácil. Tiene que ser resiliente, empeñoso y conocer el negocio en el cual quiere emprender».

Para contactar a Hueyusca o consultar por distribución en Osorno y la Región de Los Lagos, la empresa está disponible en https://aguahueyusca.cl y en redes sociales como @agua_hueyusca en Instagram y Facebook.

Este episodio de Impulso Sur está disponible completo en el canal de YouTube de MiradaSurTV, en Spotify y en miradasurtv.cl.

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