El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó la detección del primer caso de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) subtipo H5N1 en la región de Los Lagos, tras identificar el contagio en un ave silvestre encontrada en el borde costero del sector Piedra Azul, en la comuna de Puerto Montt. Se trató de un cisne de cuello negro (Cygnus melancoryphus), lo que activó protocolos sanitarios en la zona.
La confirmación del diagnóstico fue realizada por el laboratorio Lo Aguirre del SAG. Con ese resultado, el organismo desplegó medidas orientadas a reforzar la vigilancia sanitaria y a prevenir nuevos eventos, especialmente considerando la presencia de fauna silvestre en sectores costeros y humedales cercanos a áreas habitadas.
Entre las acciones reportadas se incluyó el refuerzo de la vigilancia de aves silvestres, la recolección de ejemplares muertos y la difusión de información preventiva a la comunidad. El objetivo, recalcó el SAG, es reducir riesgos de exposición y mejorar la detección temprana ante la aparición de nuevos casos.
El organismo explicó que la influenza aviar es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a aves domésticas y silvestres, y que no tiene tratamiento. También recordó que, aunque es menos frecuente, puede presentarse en mamíferos e incluso en seres humanos, por lo que la recomendación central es evitar el contacto directo con animales enfermos o muertos.
Medidas activadas tras la detección en Piedra Azul
La confirmación del caso H5N1 en Puerto Montt derivó en una coordinación sanitaria orientada al monitoreo y al control preventivo. En la práctica, el énfasis está puesto en intensificar la observación de aves silvestres en el territorio, junto con activar procedimientos de recolección de ejemplares muertos y reforzar la entrega de información para disminuir conductas de riesgo.
Desde el SAG se señaló que las aves acuáticas migratorias son consideradas el principal reservorio del virus, por su capacidad de desplazamiento y propagación a largas distancias. En una región con amplia presencia de cuerpos de agua y borde costero, esa condición hace relevante la vigilancia sobre la fauna silvestre.
En paralelo, el llamado institucional se dirigió de manera especial a quienes mantienen aves domésticas, por el riesgo sanitario asociado al contacto entre animales de corral y aves silvestres. La recomendación fue reforzar medidas de bioseguridad tanto en criaderos como en gallineros domiciliarios.
Bioseguridad y denuncia: qué recomienda el SAG
El organismo pidió evitar el contacto entre aves domésticas y silvestres, manteniendo a las aves en espacios protegidos. También recomendó no compartir agua ni alimento con animales externos, una práctica que puede facilitar la exposición a agentes infecciosos cuando hay presencia de aves silvestres en el entorno.
El SAG solicitó a la comunidad estar atenta a síntomas sospechosos en aves, como diarrea, decaimiento, plumaje erizado, descoordinación o muertes repentinas. Ante estas señales, la instrucción fue clara: no manipular las aves y realizar la denuncia inmediata a través de los canales habilitados por el SAG.
La región mantiene activo un Centro de Operaciones para Influenza Aviar, instancia donde distintas instituciones coordinan acciones y monitorean la evolución de esta emergencia sanitaria. En este espacio participan SENAPRED, SERNAPESCA, INDAP, CONAF y el Ministerio de Salud, con foco en mantener seguimiento del escenario regional tras el caso confirmado en Piedra Azul, Puerto Montt.









