Un incendio de grandes proporciones consumió por completo un local comercial y una bodega pertenecientes a la empresa Creo en Osorno, durante la madrugada de este viernes en la capital provincial. La emergencia, que comenzó cerca de las 04:20 horas, obligó a movilizar a siete compañías del Cuerpo de Bomberos de Osorno y a decretar una segunda alarma de incendio, sin registrarse personas lesionadas.
La alarma se concentró en las cercanías de la intersección de avenida Manuel Rodríguez con calle Justo Geisse, donde el fuego se propagó rápidamente al interior de las estructuras afectadas. Debido a la intensidad de las llamas, el trabajo se enfocó en controlar el avance y reducir el riesgo de extensión hacia inmuebles colindantes.
El primer comandante del Cuerpo de Bomberos de Osorno, Javier Rupertus, explicó que la declaración de la segunda alarma se tomó por las dimensiones de la construcción comprometida y el peligro inmediato de propagación. Según detalló, la situación exigió sumar recursos para el combate directo del fuego y para proteger el entorno cercano.
Pese a que el incendio Osorno fue contenido para evitar daños a otras edificaciones, los inmuebles siniestrados resultaron con destrucción total. En el lugar se mantuvieron labores de remoción y enfriamiento, con el fin de eliminar focos calientes y asegurar la zona.
Segunda alarma y despliegue de siete compañías
De acuerdo con la información entregada por Bomberos, la respuesta se estructuró con el envío progresivo de unidades debido a la magnitud del siniestro durante la madrugada. Con la segunda alarma, se reforzó el trabajo en distintos frentes: control de las llamas, protección de propiedades vecinas y aseguramiento del perímetro para permitir el avance de las maniobras.
El comandante Javier Rupertus señaló que el despliegue permitió evitar la extensión del fuego hacia inmuebles colindantes, uno de los principales riesgos de la emergencia. Las tareas se desarrollaron bajo condiciones propias de este tipo de eventos, con alta carga de combustible en el interior y probables colapsos de material a medida que avanzaba el incendio.
En cuanto a la situación posterior a la emergencia, Rupertus confirmó que las dependencias siniestradas cuentan con seguros comprometidos para este tipo de hechos, lo que permitirá activar los procedimientos correspondientes tras la evaluación de daños.
Labocar investiga el origen del siniestro
La causa y el origen del incendio permanecen bajo investigación. Para ello, se solicitó la concurrencia del Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar), con el objetivo de realizar peritajes técnicos en el sitio del suceso y levantar evidencia que permita establecer cómo se inició el fuego.
Durante la mañana, personal de Bomberos debió volver a actuar en el mismo punto tras detectarse un rebrote, el cual fue controlado en forma rápida. Este tipo de reactivaciones puede ocurrir cuando quedan residuos calientes bajo escombros o elementos combustibles, por lo que las labores de enfriamiento y revisión se mantuvieron hasta asegurar condiciones estables.
Por ahora, la emergencia en Osorno queda con daños materiales totales en el local comercial y la bodega de la empresa Creo, mientras continúan los peritajes para determinar el origen del siniestro y consolidar el levantamiento de antecedentes técnicos en el lugar.









