Los residuos orgánicos de las vacas de Agrícola Ancali ahora generan la energía que transporta su propia leche hasta la fábrica de Nestlé en Los Ángeles. El ciclo, tan simple en su lógica como complejo en su implementación, convierte a este predio del Biobío en un referente mundial de economía circular en la industria láctea: es el primer camión eléctrico de retiro de leche predial que Nestlé implementa en cualquier lugar del planeta.
El vehículo en cuestión es un FOTON eAuman operado por Sotraser, cuya energía proviene de un biodigestor instalado en el propio predio de Ancali. Ese biodigestor transforma los purines —los residuos líquidos y semisólidos del ganado— en biogás, que a su vez se convierte en electricidad para cargar el camión. El resultado concreto: cerca de 30.000 toneladas de leche fresca transportadas cada año sin quemar una gota de diésel, con un ahorro equivalente a más de 20.000 litros de combustible fósil anuales.
Cuatro actores, un ciclo cerrado
La iniciativa reunió a cuatro empresas con roles complementarios: Agrícola Ancali aportó el predio, los residuos y la infraestructura de biogás; Nestlé, el marco de agricultura regenerativa y la demanda de transporte sostenible; Sotraser, la operación logística; y FOTON, a través de Andes Motor, el vehículo eléctrico adaptado a las exigencias del traslado de productos lácteos.
Benjamín Saldivia, Product Manager de camiones Andes Motor, situó el modelo colaborativo como la clave del resultado: «Este proyecto demuestra el valor de las alianzas estratégicas para impulsar soluciones innovadoras y sostenibles. La colaboración entre Agrícola Ancali, Nestlé, Sotraser y Foton permitió desarrollar una operación pionera que integra electromovilidad y economía circular, marcando un nuevo estándar para el transporte de carga y la industria lechera».
Ricardo Cuevas, subgerente de Operaciones de Sotraser, destacó que el cambio no fue solo tecnológico sino operacional: «Las operaciones han sido modificadas para que el transporte con electromovilidad sea eficiente, se entregue un producto de excelencia y al mismo tiempo generar un ambiente más limpio y sustentable».
Ancali: la lechería más avanzada de Sudamérica
Agrícola Ancali, liderada por Pedro Heller en Los Ángeles, alcanzó el «nivel experto» del programa de agricultura regenerativa de Nestlé, convirtiéndose en la lechería más avanzada de Sudamérica según los criterios de la compañía. El predio evita el uso de fertilizantes químicos reincorporando los residuos sólidos animales al suelo como nutrientes naturales, lo que elimina emisiones de óxido nitroso —uno de los gases de efecto invernadero con mayor potencial de calentamiento global— y cierra el círculo de una operación que produce leche, energía y nutrientes desde un mismo sistema.
Para Heller, el hito tiene un valor que va más allá del predio: «Este es el primer camión eléctrico de retiro de leche predial a nivel mundial para Nestlé y ser los primeros siempre es importante porque esto marca una ruta para la sostenibilidad del sector lechero». Enrique Vega, gerente de Política Agropecuaria de Nestlé Chile, lo conectó con la hoja de ruta corporativa: «Esto demuestra la importancia de avanzar de manera integral en toda la cadena de valor, desde el campo hasta el consumidor, abordando los desafíos de sostenibilidad con soluciones escalables que contribuyen a nuestra meta de alcanzar las cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050».
Una señal para la agroindustria del sur
La industria láctea chilena tiene su corazón productivo en las regiones de Los Lagos y Los Ríos, donde operan decenas de predios que abastecen a las principales plantas procesadoras del país. Varios de los productores premiados por Nestlé en el marco de su programa de agricultura regenerativa provienen de comunas como Maullín, en la Provincia de Llanquihue, lo que evidencia que la transición hacia modelos más sostenibles en la cadena láctea ya tiene actores concretos en el territorio. El modelo que Ancali implementó en Los Ángeles —biogás, electromovilidad, economía circular— es técnicamente replicable en predios del sur que cuenten con el volumen de ganado necesario para operar un biodigestor rentable. El camino ya fue trazado.







