La Asociación Nacional de Funcionarias y Funcionarios del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género (ANFUMMEG) denunció una serie de presuntas irregularidades al interior de la cartera, incluyendo eventuales faltas a la probidad, conflictos de interés, uso irregular de recursos públicos y aumentos de remuneraciones que, aseguran, no siguieron los procedimientos regulares. El gremio presentó a mediados de junio dos denuncias formales: una ante el Ministerio Público y otra ante la Contraloría General de la República, por «presuntos delitos funcionarios y corrupción» contra quienes resulten responsables.
«Esto se desbordó. Nunca, en más de 20 años como funcionarias, habíamos sido testigos de algo tan falto de ética y responsabilidad funcionaria. Este Ministerio no es un botín político, ni es parte de un festín personal», señaló la directiva de la asociación, encabezada por su presidenta, Paulina Cid, en un documento difundido la mañana de este viernes.
Denuncias en el Ministerio de la Mujer: los hechos cuestionados
Según el escrito del gremio, en la cartera existe «una institucionalidad cada vez más debilitada, con graves deficiencias de gestión y antecedentes que ameritan ser investigados por eventuales faltas a la probidad, conflictos de interés, uso irregular de recursos públicos, todos ellos cometidos por funcionarias de confianza del nuevo gobierno».
El colectivo afirmó que desde la llegada de la administración del Presidente José Antonio Kast venía advirtiendo un «progresivo deterioro de la gestión interna», ejemplificado en problemas para el pago a proveedores, servicios básicos, horas extras, viáticos e incluso sala cuna, además de procedimientos erróneos y compras públicas fallidas.
La ofensiva gremial ocurre en medio de la compleja transición que ha vivido el ministerio con la llegada de la ministra Judith Marín y la salida de la exsubsecretaria Daniela Castro (RN), quien dejó el cargo tras diferencias con la secretaria de Estado, siendo reemplazada por Marcia Raphael (RN). El cambio, sin embargo, no calmó las aguas: «Con el nombramiento de la nueva subsecretaria Marcia Raphael, esperábamos una corrección inmediata del rumbo institucional. Sin embargo, hasta la fecha, las personas responsables del debacle interno continúan en sus cargos», sostuvo la asociación.
Las exigencias del gremio y el futuro de la cartera
En su declaración, la ANFUMMEG advirtió que no será «cómplice silencioso» de lo que califica como una posible «estrategia de deterioro institucional desde dentro». Entre sus exigencias figuran la salida inmediata de los funcionarios cuestionados, una investigación rápida y transparente de las irregularidades denunciadas, la resolución de los problemas de gestión pendientes y el nombramiento de un nuevo auditor ministerial.
El gremio pidió además que el ministerio dé a conocer un plan estratégico claro para la institución y garantías de que no existirá un debilitamiento, fusión o eventual transformación de la cartera, temor que ha rondado a los funcionarios desde el cambio de gobierno.
Las denuncias quedan ahora en manos del Ministerio Público y de la Contraloría, que deberán determinar si los antecedentes configuran delitos funcionarios o infracciones administrativas. Para las regiones, el desenlace no es indiferente: el Ministerio de la Mujer opera a través de sus seremis y del Sernameg en todo el país, incluidas Los Lagos y Los Ríos, donde sus programas de atención a víctimas de violencia de género y de autonomía económica dependen directamente de la gestión y la continuidad presupuestaria de la cartera hoy bajo cuestionamiento.








