El hallazgo de osamentas humanas quedó al descubierto el domingo 19 de julio de 2026 en la comuna de Coquimbo, luego de que un socavón provocado por las intensas precipitaciones removiera sedimentos y dejara restos óseos expuestos en superficie. El caso activó un operativo policial especializado por instrucción del Ministerio Público, con peritajes a cargo del Servicio Médico Legal para establecer la data y posible identificación de las piezas encontradas.
De acuerdo con los antecedentes reunidos en el lugar, la remoción de tierra se registró en el sector El Polígono, en la localidad de La Cantera, específicamente en las inmediaciones del humedal El Culebrón, zona que resultó afectada por el sistema frontal. En ese contexto, un residente del sector que realizaba vigilancia por las bajadas de agua advirtió el hundimiento del terreno y observó restos óseos a la vista, por lo que dio aviso inmediato a las autoridades.
Tras la denuncia, el sitio fue abordado por personal especializado. Por instrucción de la Fiscalía de la Macrozona Norte, detectives de la Brigada de Homicidios (BH) de La Serena concurrieron al lugar para efectuar el trabajo pericial, junto a peritos encargados de fijar, levantar y resguardar la evidencia disponible.
En el procedimiento se estableció, de manera preliminar, la presencia de piezas óseas que incluirían un cráneo y tres fémures. Según los registros iniciales, ese conjunto de evidencias sugiere que podría tratarse de restos correspondientes a más de una persona, hipótesis que será precisada con los análisis científicos.
Peritajes de la BH y descarte preliminar de restos recientes
El jefe de la Brigada de Homicidios de La Serena, Cristian Jara, explicó que los exámenes preliminares realizados en el marco de las primeras diligencias permitieron determinar que se trata de piezas de antigua data, descartándose inicialmente que correspondan a restos recientes.
En la misma línea, la Policía de Investigaciones informó que, conforme a las verificaciones preliminares efectuadas en el sitio del suceso, los restos no corresponderían a material arqueológico ni a osamentas vinculadas a pueblos originarios, precisiones que de todos modos quedarán sujetas a la confirmación técnica definitiva del Servicio Médico Legal.
Finalizado el trabajo en terreno, los detectives realizaron el levantamiento de la evidencia y su traslado para continuar la cadena de custodia. El foco de la investigación, por ahora, es establecer el origen de las osamentas en Coquimbo, su antigüedad exacta y si existe algún antecedente que permita asociarlas a casos vigentes de búsqueda de personas.
Cotejo genético en el SML por denuncias de presunta desgracia
Las osamentas fueron derivadas a las dependencias del Servicio Médico Legal (SML), donde equipos especializados desarrollarán peritajes de antropología forense y análisis de laboratorio. Entre las diligencias consideradas se contemplan pruebas genéticas, con el objetivo de obtener perfiles de ADN que puedan ser comparados con registros disponibles.
Según se indicó, el propósito de estos exámenes será realizar un cotejo genético para determinar si los restos se vinculan a personas con denuncias vigentes por presunta desgracia, tanto en la Región de Coquimbo como a nivel nacional. Ese cruce de información, en caso de lograr perfiles utilizables, puede permitir avanzar hacia una eventual identificación.
Por ahora, las diligencias se concentran en el análisis científico de los restos y en la recolección de antecedentes del área donde se produjo el socavón, considerando que el desplazamiento de tierra y agua pudo haber expuesto material que permanecía cubierto. El avance del caso quedará sujeto a los resultados que emita el SML y a las instrucciones que adopte el Ministerio Público para definir los próximos pasos investigativos.









