Día Mundial de la Hepatitis: cinco claves para prevenir una enfermedad silenciosa que puede causar cáncer

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Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

En el Día Mundial de la Hepatitis, un epidemiólogo explica cómo prevenir una infección que puede pasar inadvertida durante años y derivar en cirrosis o cáncer hepático.

Cada 28 de julio se conmemora el Día Mundial de la Hepatitis, fecha instaurada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para generar conciencia sobre una enfermedad que puede permanecer oculta durante años y, en algunos casos, provocar complicaciones graves como cirrosis o cáncer hepático. El epidemiólogo y académico de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello, Dr. Christian Smith, advierte que las hepatitis B y C «pueden evolucionar con el tiempo hasta convertirse en un cáncer hepático, que tiene un pronóstico complejo», razón por la cual la prevención sigue siendo la herramienta central frente a este grupo de infecciones.

El especialista precisa que la hepatitis corresponde a una inflamación del hígado, pero las de mayor relevancia en salud pública son las provocadas por los virus A, B y C, ya que cada una presenta distintas vías de transmisión y, por tanto, distintas estrategias de prevención. Entender esas diferencias es clave para reducir el riesgo de contagio en la población general.

Cinco claves para prevenir la hepatitis según el especialista

La primera medida apunta a la hepatitis A, que se transmite principalmente por vía fecal-oral, generalmente a través del consumo de agua o alimentos contaminados. El Dr. Smith recomienda evitar comida preparada en lugares sin condiciones sanitarias adecuadas, especialmente durante viajes: «Lavar muy bien frutas y verduras, consumir agua segura y evitar alimentos cuya preparación no sea confiable son medidas que reducen significativamente el riesgo de contagio», señala.

La segunda clave se relaciona con las relaciones sexuales protegidas. Las hepatitis B y C pueden transmitirse por contacto con sangre y por vía sexual, y el especialista advierte que la hepatitis B posee una capacidad de transmisión sexual incluso mayor que el VIH. En ese escenario, sostiene que «el uso del preservativo sigue siendo una de las medidas más efectivas para prevenir estas infecciones».

La tercera recomendación es revisar el estado de vacunación. Actualmente existen vacunas altamente efectivas contra las hepatitis A y B, incorporadas en distintos programas de inmunización según la edad o el nivel de riesgo. Quienes tengan dudas sobre su situación o planeen viajar a zonas con mayor circulación del virus deberían consultar con un profesional de salud para evaluar la necesidad de inmunizarse.

La hepatitis C, un desafío sin vacuna que preocupa en la zona sur

La cuarta clave llama a no ignorar los factores de riesgo. Aunque algunas personas presentan síntomas como coloración amarilla de la piel, dolor abdominal, náuseas o vómitos, muchas infecciones se desarrollan sin manifestaciones evidentes durante largo tiempo. Por eso, ante una conducta de riesgo o una posible exposición, el epidemiólogo recomienda consultar oportunamente y realizarse los exámenes correspondientes, ya que el diagnóstico temprano es determinante en el pronóstico.

La quinta clave apunta a la hepatitis C, que a diferencia de las hepatitis A y B aún no cuenta con una vacuna. El Dr. Smith advierte que en la última década los casos han crecido cerca de un 41% en el país, especialmente entre adultos jóvenes, lo que obliga a reforzar la prevención y la educación en la población sexualmente activa. Este panorama tiene una lectura regional relevante: según un análisis epidemiológico sobre hepatitis A en Chile entre 2002 y 2019, la Región de Los Lagos fue la de mayor incidencia del país en el periodo 2015-2019, un antecedente que subraya la importancia del autocuidado y la vigilancia sanitaria en la zona sur.

El especialista concluye que gran parte de los casos de hepatitis viral son evitables mediante hábitos de higiene, vacunación cuando corresponde, relaciones sexuales protegidas y consulta médica frente a factores de riesgo. «La hepatitis puede tener consecuencias muy graves, pero muchas veces es prevenible. Informarse, adoptar medidas de autocuidado y mantener al día la vacunación son acciones que pueden marcar una gran diferencia para proteger la salud», cierra. Para Los Lagos y Los Ríos, regiones donde la circulación histórica del virus ha estado sobre el promedio nacional, el mensaje adquiere una urgencia particular de cara al invierno.

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