La Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile solicitó al Gobierno que avance en una reducción de los precios de los combustibles, luego del anuncio del fin del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas más relevantes para el transporte mundial de petróleo. El gremio planteó que el término de las hostilidades debiera facilitar una normalización de los mercados energéticos internacionales y, con ello, abrir espacio para una baja del valor del crudo que se refleje posteriormente en el mercado local.
Desde la organización de transportistas señalaron que, con el fin del enfrentamiento y el restablecimiento de condiciones para el tránsito en Ormuz, el escenario internacional debiera estabilizarse. En esa línea, afirmaron que una menor tensión en el mercado energético tendría como consecuencia una disminución de los precios internacionales, lo que debería trasladarse, con el tiempo, al valor que pagan los consumidores en Chile.
El planteamiento del gremio apunta directamente al impacto que el precio del combustible tiene en la operación del transporte de carga, especialmente en el caso del diésel. Los camioneros recordaron que durante marzo y abril el precio del diésel registró fuertes incrementos, situación que elevó de manera significativa sus costos operacionales. Por lo mismo, esperan que, una vez que las condiciones externas retornen a niveles previos al conflicto, las autoridades reviertan esas alzas.
El estrecho de Ormuz y la presión sobre el precio del crudo
El estrecho de Ormuz fue mencionado por el gremio como un factor clave dentro del escenario reciente, por tratarse de una de las principales rutas utilizadas para el transporte de petróleo a nivel mundial. En su análisis, el fin de las hostilidades y la reapertura de ese paso deberían permitir un funcionamiento más regular de la cadena de suministro, lo que tiende a incidir en el valor internacional del crudo.
En ese contexto, la petición de los transportistas se enfoca en que el retroceso de la tensión internacional se traduzca en medidas concretas a nivel local. Para el rubro, el combustible es uno de los componentes centrales de su estructura de costos, por lo que cualquier variación al alza se refleja directamente en el funcionamiento diario del transporte de mercancías.
La confederación insistió en que, si el mercado internacional se encamina hacia una normalización, el precio interno debería acompañar esa tendencia. En su solicitud al Ejecutivo, apuntaron a cumplir el compromiso de reducir los precios de los combustibles una vez que los factores externos que empujaron alzas pierdan fuerza.
Expertos anticipan efectos graduales en el mercado local
Además de la posición del gremio, expertos advirtieron que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán podría favorecer una caída de los precios internacionales del petróleo precisamente por la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, también señalaron que los efectos no necesariamente se verán de inmediato.
De acuerdo con esas advertencias, el mercado podría demorar algunas semanas en reflejar plenamente el nuevo escenario, aun cuando la situación geopolítica ya haya cambiado. Ese desfase entre el movimiento internacional y su impacto local es parte de lo que los expertos señalan al proyectar cómo se traspasarían las variaciones del crudo a los combustibles comercializados en Chile.
En ese marco, la demanda del sector del transporte de carga se plantea como una exigencia de coherencia entre el nuevo contexto internacional y los valores internos del combustible. La rebaja combustibles camioneros, sostienen, se vuelve especialmente relevante luego de los incrementos registrados en meses recientes, que presionaron los costos de operación.
El gremio insistió en que, una vez disipados los factores asociados al conflicto y con el estrecho de Ormuz nuevamente operativo, corresponde que el Gobierno impulse una reducción de precios que permita aliviar el impacto del diésel sobre la actividad del transporte. Por ahora, el foco queda puesto en cómo y cuándo la eventual baja del crudo termina reflejándose en los precios locales del combustible.









