La formalización de 17 imputados este domingo marca el cierre judicial del operativo más grande ejecutado en Chile contra las finanzas del Tren de Aragua, una investigación que nació de un quíntuple homicidio en Lampa, perforó el sistema bancario formal y puso en jaque a un ejecutivo del Banco Santander. Mientras la Fiscalía contabiliza cerca de US$85 millones sacados del país mediante criptomonedas, empresas fantasma y cuentas abiertas desde adentro del sistema financiero, el Senado no logró aprobar el levantamiento del secreto bancario: dos empates consecutivos de 23-23 frenaron la norma que autorizaría a la UAF a rastrear cuentas sospechosas sin orden judicial previa. El debate ya tiene trincheras definidas: desde el oficialismo que presiona por más herramientas, hasta Johannes Kaiser que lo bloquea con el argumento de la privacidad ciudadana.