Era un martes cualquiera y Lucas Stuardo estaba instalando un aire acondicionado en la pieza de su papá. No era técnico certificado. Tenía conocimientos eléctricos básicos, un amigo que le enseñó lo elemental y muchas ganas de no volver a trabajar para otro. Eso fue hace siete años. Hoy, Nuevos Aires es una empresa de climatización, ventilación y energías renovables con base en Osorno, cuatro trabajadores y una copa de fútbol barrial que lleva su nombre. Lucas fue el primer invitado de la segunda temporada de Impulso Sur, el podcast de los emprendedores del sur de Chile conducido por Zua Fuentes.
— ¿Cómo partiste Nuevos Aires? Un aire acondicionado, la pieza de tu papá, cero experiencia.
—Mira, mi papá quería calefaccionar su pieza y un día decidió comprarse un aire acondicionado. Yo realmente no sabía instalarlo. Tenía pequeños conocimientos eléctricos y después encontré a un amigo, Oscar Pérez, que fue el que me enseñó a instalar mi primer equipo. De ahí partió todo: fotos, redes sociales, Feria Las Pulgas. Así empezó esta aventura.
— ¿Y por qué quisiste emprender?
—Básicamente quería tiempo. Cuando uno empieza no tiene tiempo, pero después con el tiempo vas delegando. Yo quería libertad de horario, no pedir permiso. Cuando empecé ya había sido padre, tenía 21 años, y quería dedicarme a ver crecer a mi hija. Fue un tema de tiempo.
El dinero que cayó del cielo
La historia tiene un giro que parece de película. Poco después de recibir su finiquito —alrededor de 173 mil pesos— en su último trabajo formal, Lucas se fue de trekking al valle de Cochamó. En el sendero hacia la Laguna Trinidad, a seis horas de caminata, encontró 250 mil pesos en efectivo tirados en medio de la nada.
— ¿Cómo interpretaste ese momento?
—Caí del cielo. Dije: esta es mi señal para emprender al máximo. Ya tenía contemplado a qué iba a destinar el finiquito, así que esos 250 mil pesos los usé íntegramente para comprar mi primer aire acondicionado para vender e instalar.
Con ese capital arrancó. Los primeros meses no fueron constantes —una o dos semanas entre venta y venta— y mientras tanto hacía trabajos eléctricos para cerrar los meses. Instalaba unos cuatro o cinco equipos mensuales. Suficiente, en ese entonces, para vivir.
— ¿Nunca pensaste en rendirte?
—Hay que estar un poco loco para emprender. No todos los días son buenos, no todos los meses. Pero si uno es constante, en algún momento le va a salir, sí o sí. Uno no sabe cuándo va a llegar el mejor llamado, pero si no sigue, se queda en la mitad. Y quizás dos días más allá tenía la respuesta.
Cerrar para crecer
En 2021, con la empresa ya formalizada como Nuevos Aires, Lucas abrió un local en el Edificio Centro Sorno, en el sector de Cobran, en pleno centro de Osorno. Duró tres años. El primero de enero de 2024 cerró las puertas.
— ¿Qué pasó ahí?
—Fue una apuesta arriesgada, quizás si me hubiese esperado más habría sido mejor. Pero si no lo hubiese hecho antes, no estaría donde estoy ahora. Aprendí los costos, todo lo que significa tener un local. Fue una buena enseñanza. Lo que gastaba en arriendo lo empecé a meter en publicidad digital, en una página web, en un e-commerce.
Hoy Nuevos Aires vende y despacha equipos a otras regiones vía su tienda online. La estrategia pivotó completamente hacia lo digital: redes sociales con el rostro de Lucas como garantía de confianza, publicidad pagada y contenido propio. «La gente no le compra tanto a una marca que no conoce. Hay que mostrar la cara», explica.
— ¿Y qué viene para Nuevos Aires?
—La idea es la cero emisión. Hacemos climatización, calefacción central, termos eléctricos y solares, paneles fotovoltaicos. Queremos eliminar chimeneas, aunque es difícil. Mucha gente no tiene para otro tipo de calefacción. Pero damos el granito de arena para hacerlo de a poco.
Marca en la cancha
Lucas tiene presencia en dos frentes del deporte osornino: auspicia a los Leones de Osorno y a Español de Osorno en categorías menores, y da nombre a la Copa Nuevos Aires del fútbol de barrios, que en su última jornada convocó cerca de 600 personas y tiene su final programada para el 6 de junio en el Estadio Almerc Toler.
— ¿Ves retorno de marca en eso?
—Sí, el trabajo ha aumentado bastante. La idea siempre ha sido que la marca sea conocida. No soy influencer, pero tengo que mostrarme. El auspicio hace que la gente vea lo que hacemos y que puede climatizar su casa con nosotros.
Hoy Nuevos Aires tiene cuatro trabajadores. Lucas sigue siendo CEO, director de marketing y secretaria al mismo tiempo —lo reconoce con humor— mientras reconstruye la estructura de la empresa tras el cierre del local. Su meta no es regional: es provincial. Quiere ser el referente de climatización en la provincia de Osorno antes de expandirse más lejos. Lento, pero seguro, como él dice.
— ¿Qué le dirías a alguien que quiere emprender pero tiene miedo?
—Que hay que estar loco. Uno pasa hambre, pasa frío. Pero son las mejores lecciones que te puede dar la vida, porque después no pierdes la humildad. Hay que tener los pies bien puestos en la tierra. El que la sigue, la consigue.
Este episodio corresponde al primer capítulo de la segunda temporada de Impulso Sur, el podcast de los emprendedores del sur de Chile, producido por MiradaSurTV.









