Entra en vigencia reducción a 42 horas: así se aplica desde el 26 de abril

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Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

La reducción jornada laboral 42 horas comienza este domingo 26 de abril, bajando de 44 a 42 horas semanales.

La ley prioriza el acuerdo entre empleador y trabajador. Si no hay consenso, la rebaja se aplica al final de la jornada con una distribución distinta según si se trabaja 5 o 6 días a la semana, y el empleador define qué días se recortan.

Desde este domingo 26 de abril comienza a regir en Chile una nueva etapa de la Ley 40 Horas: la jornada ordinaria baja de 44 a 42 horas semanales. Para trabajadoras y trabajadores de comunas del sur de Chile, incluida la Región de Los Lagos, el cambio implica un ajuste concreto en la distribución del tiempo semanal y en la organización de turnos y horarios.

La norma establece que, idealmente, la manera en que se aplicará esta reducción debe ser acordada entre el empleador y el trabajador. Ese punto es clave, porque permite definir de común acuerdo cómo se recortan las horas dentro de la semana, sin afectar la continuidad del trabajo ni la planificación personal.

En términos simples, la reducción significa que, a contar de este domingo, el total semanal ya no debe sumarse en 44 horas, sino en 42. El detalle práctico está en cómo se “descuentan” esas dos horas de una semana normal, especialmente cuando no hay acuerdo directo entre las partes.

La ley contempla una forma de aplicación cuando no se logra llegar a un acuerdo. En ese escenario, la rebaja se realiza al final de la jornada y con una distribución que depende de cuántos días a la semana se trabaja: 5 o 6.

Cómo se aplica la rebaja si no hay acuerdo

Si la jornada se realiza en 5 días a la semana, la reducción se aplica al final del día en dos jornadas. La regla indicada es la siguiente: en el Día 1 se reduce 1 hora y en el Día 2 se reduce 1 hora. Con eso, se completa el recorte total de dos horas semanales.

Si la jornada se realiza en 6 días a la semana, la reducción se distribuye al final de la jornada en tres días. En este caso, el esquema es: Día 1 se reducen 50 minutos, Día 2 se reducen 50 minutos y en el Día 3 se reducen 20 minutos. Sumados, esos recortes completan las dos horas semanales.

Un punto relevante en esta aplicación “por defecto” es quién decide cuándo se recorta. En estos casos, la norma establece que es el empleador o empleadora quien define los días en los que se aplicará la reducción de la jornada, siempre respetando el esquema de minutos u horas según se trabaje 5 o 6 días.

Qué cambia desde el domingo y qué deben considerar empleadores y trabajadores

Con la entrada en vigencia de esta reducción, las empresas y lugares de trabajo deben ajustar la planificación semanal para cumplir el nuevo máximo de 42 horas. En la práctica, el cambio se refleja en la salida más temprana en los días que se definan para aplicar el recorte, ya sea por acuerdo directo entre las partes o, si no lo hay, por la fórmula establecida por la ley.

Para trabajadores y trabajadoras, el efecto inmediato es que el total semanal se reduce, pero la forma en que se verá en el horario cotidiano puede variar: puede concentrarse en dos días (si se trabaja cinco días) o repartirse en tres días (si se trabaja seis). En ambos casos, el recorte se aplica al término de la jornada diaria.

En adelante, la recomendación práctica es revisar cómo quedará el horario semanal desde este 26 de abril y cómo se definieron los días de rebaja, especialmente cuando la semana laboral se organiza en 5 o 6 días. La reducción a 42 horas ya rige y marca el nuevo estándar de jornada ordinaria semanal en el país.

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