Un nuevo hito quirúrgico se concretó en el Hospital de Purranque, en la provincia de Osorno, tras la primera realización en el recinto de una cirugía de reconstrucción de rodilla en una usuaria pediátrica de 11 años. El procedimiento, de alta complejidad técnica, consistió en la reconstrucción del ligamento patelofemoral medial junto a descenso y medialización patelar mediante técnica de Gramont, y se extendió por cerca de cuatro horas.
La intervención fue liderada por el traumatólogo infantil Dr. Gonzalo De La Fuente, junto a los doctores Criollo y Suárez, con apoyo del equipo de Pabellón Quirúrgico del establecimiento. La incorporación de esta prestación en el segundo recinto hospitalario más grande de la provincia de Osorno apunta a aumentar la capacidad resolutiva local y evitar derivaciones dentro de la red asistencial.
Tras la cirugía, el Dr. Gonzalo De La Fuente relevó el impacto que tiene avanzar en procedimientos que suelen concentrarse en centros de mayor complejidad. “Es muy importante poder resolver las listas de espera quirúrgicas, especialmente en patologías que se ven limitadas por la falta de recurso humano especializado y, en algunos casos, por la falta de recursos físicos e insumos. Contar con especialistas calificados debe impulsar a los servicios a entregar las herramientas necesarias para brindar una atención oportuna y digna a nuestros pacientes”, sostuvo.
El especialista agregó que sumar cirugías de mayor demanda técnica también fortalece el trabajo clínico interno del hospital. “La incorporación de cirugías de mayor demanda técnica es de gran relevancia para un hospital de resolución intermedia como el Hospital de Purranque, porque aumenta su capacidad resolutiva en patologías que probablemente tendrían que quedar a la espera dentro de la red. Además, genera un estímulo de superación y preparación para todo el equipo de salud, lo que posteriormente se traduce en una mejor atención para la población”, señaló.
Acceso a una cirugía compleja sin salir de la red local
Para la familia de la paciente, la operación representó una oportunidad concreta de tratamiento en su propio territorio. Juana Herrera, madre de la menor intervenida, valoró el acceso al procedimiento y afirmó que para ellos “fue una bendición”.
La mujer explicó que la posibilidad de resolver el problema de su hija dentro del sistema público y en el mismo hospital marcó una diferencia sustantiva para su hogar. “Nosotros no teníamos los recursos para poder hacerla afuera y tampoco había un profesional experto en el tema que tenía Florencia”, expresó, al referirse a las dificultades que enfrentaban para acceder a una atención especializada.
Herrera también relató que el cuadro ya estaba afectando la marcha de su hija y su vida cotidiana, lo que elevó la preocupación familiar. “Ella ya estaba teniendo dificultades para caminar, estaba más cojita, entonces sabemos que esto va a ser súper bueno para ella, para su crecimiento y para su calidad de vida”, comentó.
Segunda intervención y reconocimiento al trabajo del equipo clínico
La madre añadió que el tratamiento no termina con esta primera operación, ya que la menor presenta problemas en ambas extremidades. “Ahora se viene la segunda operación porque ella tiene las dos piernecitas con problemas, entonces el doctor la va a volver a operar y eso le va a ayudar mucho”, indicó.
Junto con destacar el resultado del proceso, Herrera agradeció la atención recibida durante la hospitalización y el paso por el pabellón, poniendo énfasis en el trato del personal en distintas áreas. “Estoy agradecida del profesional y de todo el equipo. Desde pediatría hasta pabellón, la atención fue muy buena y eso se agradece muchísimo”, dijo.
El avance en este tipo de prestaciones se proyecta como un refuerzo a la resolución local de patologías traumatológicas infantiles y amplía las alternativas de atención en la zona, al incorporar en el Hospital de Purranque una cirugía que requiere experiencia especializada y coordinación de equipos. En esa línea, la cirugía rodilla Purranque se instala como un paso relevante para la capacidad del recinto de responder a necesidades clínicas que, en otros casos, podrían permanecer a la espera dentro de la red asistencial.









