El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile registró un crecimiento de 2,5% durante 2025, superando la estimación preliminar de 2,3%, según informó el Banco Central a través de su informe de Cuentas Nacionales.
El resultado fue impulsado por un desempeño positivo en diversas actividades económicas, entre ellas el comercio, los servicios personales, la industria manufacturera y los servicios empresariales, que explicaron gran parte de la expansión.
Desde el organismo señalaron que “gran parte de las actividades económicas exhibieron cifras positivas”, consolidando una recuperación moderada de la economía durante el periodo.
Inversión y sectores clave impulsan la economía
Uno de los elementos que destacó en el informe fue el crecimiento de la inversión, que aumentó un 8,9%, posicionándose como uno de los principales motores del desempeño económico.
Este repunte se suma al dinamismo observado en sectores ligados al consumo y los servicios, que han sostenido la actividad económica en un escenario de recuperación gradual.
El comportamiento de estos sectores permitió que el crecimiento final del PIB superara las proyecciones iniciales, en un contexto marcado por ajustes económicos y condiciones externas variables.
Crecimiento en línea con tendencia reciente
Con este resultado, el crecimiento promedio de la economía chilena durante los cuatro años del gobierno anterior se ubicó en torno al 2%, levemente por encima de proyecciones previas que lo situaban en 1,9%.
Si bien el dato refleja una mejora respecto de estimaciones iniciales, el nivel de crecimiento continúa siendo moderado en comparación con periodos anteriores de mayor expansión económica.
Desafíos hacia adelante
El desempeño del PIB en 2025 abre el debate sobre la capacidad de la economía chilena para sostener mayores niveles de crecimiento en el mediano plazo.
Factores como la inversión, la productividad y el contexto internacional seguirán siendo determinantes para la evolución de la actividad económica.
En ese escenario, los próximos informes del Banco Central serán clave para evaluar si esta tendencia logra consolidarse o si responde a factores puntuales dentro del ciclo económico reciente.









