El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) entregó este martes un diagnóstico severo sobre el proyecto de ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social del Gobierno. Ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados, el organismo técnico e independiente advirtió que la iniciativa —también denominada «ley miscelánea» o «megarreforma»— compromete gasto fiscal con alta certeza en el corto plazo y reduce ingresos permanentes, mientras que los efectos positivos dependen de ingresos futuros más inciertos asociados al crecimiento, lo que podría traducirse en un deterioro del balance fiscal si éste no se materializa en la magnitud y velocidad estimadas.
La presentación fue encabezada por la presidenta del CFA, Paula Benavides, junto al vicepresidente Sebastián Izquierdo y los consejeros Marcela Guzmán, Hermann González y Joaquín Vial.
Déficit hasta 2031, incluso con crecimiento
Sin considerar el efecto del mayor crecimiento proyectado, la iniciativa genera un deterioro fiscal permanente de 0,43% del PIB en régimen al año 2050, con un déficit que alcanza su punto máximo de 0,71% del PIB en 2030. Incorporando el efecto del crecimiento económico, el balance mejoraría hasta un superávit de 0,78% del PIB en régimen, pero en 2030 seguiría siendo deficitario en 0,3% del PIB.
El punto más crítico del análisis es el período 2026–2031. En ese tramo, el proyecto generaría un impacto fiscal neto negativo, lo que obligaría a contar con fuentes de financiamiento adicionales de magnitud relevante que hoy no están contempladas en la iniciativa. El CFA fue categórico: «El impacto final del proyecto sobre el balance fiscal depende críticamente de la materialización del crecimiento económico proyectado», subrayando que los beneficios asociados a ese factor son inciertos tanto en magnitud como en velocidad de concreción.
En este contexto, el diputado independiente Carlos Bianchi afirmó que la presentación del CFA «fue maciza» y que el organismo «le acaba de tirar la cadena a la reforma tributaria del gobierno». «Lo que dijo hoy el CFA es que no existe ninguna medida que garantice en algo el anhelado y esperado crecimiento que ha anunciado el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, más todo lo contrario», señaló el parlamentario.
Los nueve riesgos fiscales directos
El CFA identificó nueve riesgos fiscales directos asociados al proyecto. En síntesis, son los siguientes: la rebaja de la tasa del Impuesto de Primera Categoría, cuyo costo no estaría compensado por el mayor crecimiento que se le atribuye; el crédito tributario al empleo, que tendría un alto costo fiscal efectivo con riesgos de inconsistencia con otras estimaciones; la exención transitoria de IVA a viviendas nuevas, que podría implicar un gasto mayor al previsto; y la compensación al Fondo Común Municipal, que generaría una presión fiscal permanente superior a la calculada.
El CFA también apuntó a que las medidas de probidad en licencias médicas podrían dejar un ahorro fiscal menor al previsto, que el aumento de cupos por incentivo al retiro no garantiza la materialización del ahorro esperado, que las sanciones al contrabando de tabaco podrían rendir menos recaudación de lo estimado, que el mecanismo de restitución por anulación de una Resolución de Calificación Ambiental no tiene cláusula de gasto máximo, y que la reiteración de impuestos sustitutivos y repatriación de capitales puede debilitar el cumplimiento tributario y afectar la sostenibilidad de los ingresos fiscales en el mediano plazo.
Adicionalmente, el organismo advirtió dos riesgos indirectos: la incertidumbre sobre el impacto real del proyecto en el crecimiento y la incertidumbre sobre el traspaso efectivo de ese crecimiento a mayores ingresos fiscales.
El riesgo transversal: descalce entre costos y beneficios
El CFA identificó como riesgo transversal el descalce entre los costos y los beneficios fiscales: los costos directos de las medidas se materializan con mayor certeza desde el primer año de vigencia, mientras que los beneficios dinámicos asociados al mayor crecimiento se incorporan de forma gradual y con mayor incertidumbre respecto del momento y la velocidad de transmisión hacia el PIB y la recaudación. En términos prácticos, esto significa que el Estado gasta antes de recibir, y que lo que espera recibir depende de variables que no controla.
12 recomendaciones y la respuesta de Hacienda
El CFA entregó 12 recomendaciones al Congreso, entre las que destacan avanzar hacia la neutralidad fiscal en el corto y mediano plazo, incorporar medidas compensatorias adicionales de ingresos y gastos, revisar la gradualidad y los límites de las medidas de mayor impacto, y elaborar escenarios de sensibilidad y estrés que midan qué ocurre si el crecimiento proyectado no se materializa.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se refirió al informe señalando que el documento será analizado antes de emitir una respuesta oficial: «Nosotros lo hemos conocido recientemente, hace unas pocas horas este informe y, por lo tanto, lo tenemos que analizar detenidamente en su mérito y lo responderemos en tiempo y forma oportunamente.»
El proyecto continúa su tramitación en la Cámara de Diputadas y Diputados, donde además la oposición ya había planteado 23 dudas sobre inconsistencias en las cifras del informe financiero del Ejecutivo.









