El 54% de los chilenos pide más psicólogos en colegios, no pórticos: lo que revela la encuesta Ipsos sobre violencia escolar

Comparte esta noticia con tus amigos 

Facebook
WhatsApp
Email
X
LinkedIn

Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

Un nuevo informe de Ipsos y Fundación Paz Ciudadana revela que la ciudadanía prefiere apoyo psicológico por sobre medidas de control para enfrentar la violencia en los colegios. El 63% cree que Chile no avanza en la dirección correcta, y casi la mitad de quienes tienen hijos en el sistema escolar dice haberlos visto expuestos a situaciones críticas de violencia este año.

El informe N°50 de Claves Ipsos, elaborado en conjunto con Fundación Paz Ciudadana y publicado este 7 de mayo de 2026, encuestó a 1.000 personas a nivel nacional sobre seguridad pública y violencia en establecimientos educacionales. Los resultados muestran una ciudadanía que, pese a vivir en un entorno de creciente inseguridad, apuesta por respuestas estructurales antes que reactivas cuando se trata del mundo escolar.

Lo que más preocupa dentro de los colegios

El bullying y el ciberbullying encabezan la lista de problemas de convivencia escolar con un 62% de menciones, seguido por la violencia entre estudiantes (48%), el consumo y venta de drogas en establecimientos (33%) y el maltrato físico o psicológico hacia docentes y personal administrativo (32%). Las amenazas de atentados o tiroteos, que han copado la agenda mediática durante el año, se ubican en quinta posición con 31%.

La encuesta incluyó solo a quienes tienen hijos en el sistema escolar —el 55% de la muestra—, y de ese grupo, el 47% señaló que sus hijos estuvieron expuestos a situaciones críticas de violencia desde el inicio del año: el 35% menciona amenazas de tiroteo o bomba, el 7% ataques con armas o elementos cortopunzantes, y el 5% ambas situaciones.

Alejandra Ojeda Mayorga, directora de Estudios Públicos de Ipsos Chile, puntualiza que estas amenazas son percibidas más como imitación de contenidos violentos en redes sociales o desafíos a la autoridad escolar, que como fenómenos autónomos. Lo que concentra el peso de la preocupación ciudadana, dice, es el acoso escolar cotidiano.

Qué quiere la ciudadanía: apoyo, no solo control

Consultadas por las estrategias más efectivas para enfrentar la violencia escolar, las personas priorizaron tres medidas con claridad: mayor apoyo psicológico y de salud mental para niños, niñas y adolescentes (54%), seguido de medidas de control como revisión de mochilas e instalación de pórticos en la entrada de establecimientos (48%) y participación de padres, madres y apoderados en programas preventivos (43%).

Daniel Johnson, director ejecutivo de Fundación Paz Ciudadana, interpreta estos resultados como una señal de madurez en el diagnóstico ciudadano. La ciudadanía entiende, señala, que la violencia escolar no se resuelve únicamente con sanciones o controles, porque ese tipo de respuestas no aborda las causas del problema. La demanda es por fortalecer capacidades socioemocionales y herramientas preventivas desde edades tempranas, no solo instalar respuestas reactivas frente a hechos ya ocurridos.

El 63% cree que Chile no va por el camino correcto

Pese a que la percepción de inseguridad a nivel nacional ha venido disminuyendo —de 82% en 2024 a 76% en 2025 y a 67% en esta medición—, el 63% de los encuestados considera que el país no está avanzando en la dirección correcta para mejorar la convivencia en los establecimientos escolares. La delincuencia sigue siendo el principal problema del país según la ciudadanía (63%), pero la inflación irrumpió con fuerza en esta edición, subiendo 20 puntos porcentuales en un año hasta alcanzar el 41%, posicionándose como segunda prioridad.

Inseguridad que modifica la vida cotidiana, con impacto diferenciado por género

El informe también profundiza en cómo la inseguridad está transformando los hábitos diarios. El 87% de los encuestados declara haber modificado alguna conducta para sentirse más seguro: el 46% dejó de realizar actividades solo y el 29% aumentó el uso de aplicaciones de transporte para evitar el transporte público.

Las diferencias de género en este plano son significativas. El 53% de las mujeres declaró haber dejado de hacer actividades sola, frente al 38% de los hombres. Las mujeres reportan mayores niveles de inseguridad en prácticamente todas las situaciones, especialmente al caminar de noche (85%), usar transporte público (76%) y desplazarse al trabajo o lugar de estudio (77%). Para Ojeda Mayorga, esta brecha implica costos concretos en autonomía y salud mental: las mujeres restringen con mayor frecuencia actividades en horarios que podrían dedicarse a esparcimiento o a prácticas protectoras de salud.

ÚLTIMAS NOTICIAS

MÁS VISTAS ESTA SEMANA