La superficie forestal mundial se redujo en más de 41 millones de hectáreas, cerca de un 1%, entre 2015 y 2025, con Sudamérica (-4,61%) y África (-4,28%) como las regiones con pérdidas más pronunciadas, de acuerdo con un informe presentado en el Foro de Naciones Unidas sobre los Bosques, en Nueva York. Para el sur de Chile y la Región de Los Lagos, donde el bosque nativo sostiene biodiversidad, agua y economías locales, el dato instala una señal de urgencia sobre la salud de los ecosistemas forestales a escala global.
El ritmo de pérdida durante la última década llegó a 4,12 millones de hectáreas cada año. Esa cifra es superior a la del periodo 2000-2015, cuando se perdieron 3,68 millones anuales, aunque queda por debajo del promedio de 1900-2000, cuando la pérdida alcanzó 10,7 millones por año.
La reducción 2015-2025 incluyó la pérdida de 16 millones de hectáreas de bosques primarios, es decir, áreas sin una huella evidente de la actividad humana y consideradas de enorme importancia para la biodiversidad. El dato figura en el Informe sobre los Objetivos Forestales Mundiales 2026, hecho público este lunes durante el encuentro de la ONU en Nueva York.
El documento evalúa la implementación de seis Objetivos Forestales Mundiales y de 26 metas asociadas. Entre sus mensajes centrales, afirma que el progreso existe pero es insuficiente; que los bosques son fundamentales para el desarrollo sostenible; y que la experiencia demuestra avances posibles mediante innovación, inversión y cooperación.
Metas cumplidas, atrasos y presión social
Los análisis del informe reportan siete metas ya cumplidas, 17 alcanzadas parcialmente y dos claramente fuera de plazo. Estas últimas corresponden al aumento de la superficie forestal (con un objetivo de 3%) y a la erradicación de la pobreza extrema entre las personas que dependen de los bosques, apartado donde el texto advierte preocupación especial por el África subsahariana.
Para territorios del sur de Chile, como la Región de Los Lagos y el archipiélago de Chiloé, la mirada sobre los bosques se conecta con la vida cotidiana: conservación de cuencas, provisión de servicios ecosistémicos y resguardo de biodiversidad. En un escenario global de pérdida sostenida, los compromisos de manejo y protección adquieren relevancia para áreas de alto valor ecológico del sur del país.
El informe fue elaborado con informes voluntarios presentados por 48 países (entre ellos, España) y con datos de organismos internacionales como la FAO. Entre los avances positivos destacaron ámbitos como los bosques protegidos, la gestión forestal sostenible y la cooperación internacional.
Financiamiento insuficiente y recomendaciones de la ONU
La superficie de bosque protegido creció hasta alcanzar cerca de 20% del total, aunque el ritmo de expansión se desaceleró: pasó de una media de 10 millones de hectáreas al año en 2000-2015 a 4 millones en 2015-2025. A la vez, el informe identifica “retos persistentes” como la continua pérdida y degradación de los bosques, las presiones relacionadas con el clima y deficiencias de financiamiento.
En cifras, se estima que la financiación mundial destinada a la gestión forestal sostenible llegó a 84.000 millones de dólares según datos de 2023, pero “sigue estando muy por debajo” del nivel necesario de 300.000 millones de dólares anuales para 2030. Cerca del 90% de la financiación actual proviene de fondos públicos nacionales, menos del 4% de ayudas al desarrollo, y la participación del sector privado es limitada.
La Secretaría del Foro de Naciones Unidas sobre los Bosques plantea áreas prioritarias: detener la deforestación y revertir la pérdida de bosques; favorecer el acceso a mercados y capacitación técnica de quienes dependen del bosque para vivir; cerrar el déficit de financiamiento; fortalecer la gobernanza forestal; mejorar alianzas intersectoriales; y reforzar la lucha contra la tala ilegal y el comercio asociado. El documento incluye ejemplos como el aumento de la superficie forestal sujeta a planes de gestión sostenible a largo plazo en Brasil, que permitió producir más de 2,15 millones de metros cúbicos de madera con origen garantizado y trazabilidad total, y la creación en 2021 en China de sus primeros cinco parques nacionales, que suman 230.000 km2.
A escala planetaria, los bosques cubren el 32% de la superficie terrestre, unos 4.140 millones de hectáreas, y cinco países concentran el 54%: Rusia (20%), Brasil (12%), Canadá (9%), Estados Unidos (7%) y China (5%). La masa boscosa almacena 172 toneladas de carbono por hectárea y alberga el 80% de las especies de anfibios, el 75% de las de aves y el 68% de las de mamíferos, según datos de la ONU, una línea de base que vuelve más visible lo que está en juego para el sur de Chile cuando la pérdida forestal se acelera.









