A una semana del inicio de la movilización, estudiantes de Medicina de la Universidad San Sebastián (USS) en Valdivia mantienen paralizadas sus actividades académicas, a la espera de compromisos escritos y con plazos definidos por parte de la dirección de carrera. La medida, impulsada por el Centro de Estudiantes de Medicina (CEM), se sostiene en demandas que —según la representación estudiantil— se arrastran desde hace tiempo sin respuestas documentadas y verificables.
De acuerdo con lo planteado por el CEM, durante una reunión con autoridades de la carrera se les habría señalado que el diálogo continuaría solo si antes se deponía el paro. Ese punto abrió un nudo que, hasta ahora, mantiene entrampadas las conversaciones: el estudiantado insiste en que no levantará la paralización sin acuerdos formales por escrito, mientras la dirección habría condicionado el avance a la suspensión previa de la medida.
El petitorio presentado por el Centro de Estudiantes se organiza en tres ejes y combina exigencias de infraestructura, dotación docente y garantías de cumplimiento. En el primer apartado, los estudiantes piden habilitar espacios en Surmédica acordes a las necesidades de quinto año, además de implementar una sala de estudio y una biblioteca clínica. Junto a lo anterior, solicitan una solución con fecha para el funcionamiento de un casino o comedor, planteando como referencia las condiciones de otras sedes de la universidad que contarían con ese tipo de servicios.
En materia académica, el segundo eje apunta a la dotación docente y se concentra en la contratación de especialistas para asignaturas del ciclo clínico. El CEM exige incorporar profesionales para Especialidades 2, específicamente en fisiatría, geriatría y neurología. También plantea como requisito que las especialidades clínicas sean dictadas por médicos especialistas, estableciendo esa condición como parte de un estándar formativo que, a su juicio, debe quedar garantizado.
Infraestructura en Surmédica y docencia especializada, los puntos de mayor presión
Dentro del mismo eje académico, la representación estudiantil solicita transparencia sobre el modelo de internado nocturno, un aspecto que consideran necesario clarificar para ordenar el proceso formativo y sus exigencias prácticas. La preocupación central, según el petitorio, es que las condiciones de campos clínicos, horarios y supervisión queden definidas de forma explícita.
El tercer eje del documento —y el que los estudiantes describen como una condición innegociable— establece que cualquier acuerdo debe quedar por escrito, con plazos definidos y mecanismos de cumplimiento. En esa línea, también piden certeza sobre la forma en que se recuperarán los días de paro, con la exigencia de que ello no implique afectar las vacaciones de invierno.
El planteamiento del CEM busca, además, que los compromisos queden respaldados en documentos formalizados, de modo que su ejecución no dependa solo de acuerdos verbales o de voluntades coyunturales. Por lo mismo, la consigna de la movilización ha sido no deponer el paro hasta contar con esos compromisos formales.
Resultados del EUNACOM aparecen como antecedente en la movilización
Como parte de los antecedentes que el estudiantado ha puesto sobre la mesa, se mencionan resultados de la USS en el EUNACOM, el examen nacional que rinden los egresados de Medicina y que habilita para ejercer en el sistema público. Según sostienen desde el CEM, el desempeño de la carrera sería una señal que refuerza la necesidad de abordar mejoras en la formación.
En ese punto, se alude a información pública disponible en registros de la ASOFAMECH, donde se indicaría que, históricamente, el rendimiento de egresados de la carrera se ha mantenido bajo el promedio nacional. Para el Centro de Estudiantes, ese antecedente se conecta con las deficiencias formativas que aseguran estar denunciando mediante el petitorio, particularmente en aspectos clínicos, de docentes especialistas y de condiciones para el aprendizaje.
Por ahora, el paro Medicina USS Valdivia continúa sin cambios: el CEM mantiene la postura de no levantar la movilización sin compromisos escritos, mientras desde la dirección de carrera se habría insistido en que el diálogo se retoma con el cese previo de la paralización. El estado actual del conflicto deja a la comunidad estudiantil a la espera de una fórmula que permita reabrir conversaciones y, al mismo tiempo, establecer acuerdos verificables en plazos definidos para infraestructura, dotación docente y condiciones de recuperación académica en Valdivia.









