Cinco meses después de firmar su primer contrato conjunto, SAAM Towage y ASENAV sellaron un segundo encargo de construcción naval en el astillero valdiviano. Se trata de la segunda embarcación fabricada en la Región de Los Ríos para la misma empresa, y tendrá como destino reforzar la flota de la proveedora de servicios de remolque en el mercado canadiense, caracterizado por su alto crecimiento y exigencias de sostenibilidad. La alianza, que comenzó en enero de 2026 como un hito inédito entre ambas compañías, consolida a Valdivia como un nodo de construcción naval con proyección internacional.
Una nave diseñada para mercados exigentes
El nuevo remolcador corresponde a un diseño RAstar 3200W de Robert Allan, de 32 metros de eslora y con una capacidad de tracción a punto fijo superior a las 80 toneladas. La unidad integrará un avanzado sistema de tratamiento de gases de descarga para controlar emisiones de óxidos nitrosos, en cumplimiento con la normativa ambiental internacional IMO Tier III —uno de los estándares más exigentes del sector marítimo global. Además, cuenta con certificación para combate de incendios FF1 y habilitación como Escort Tug, lo que define su capacidad de tiro indirecto a velocidades de hasta 10 nudos. La nave incorporará también equipos de seguridad para operaciones en terminales especializados de gas natural licuado (LNG).
El proyecto se ejecuta al alero del «Proyecto 196» de ASENAV, una estrategia de construcción especulativa del astillero que permite avanzar de forma anticipada en las estructuras para responder con mayor agilidad a la demanda global. «Contar con una unidad en construcción avanzada nos permite ofrecer soluciones inmediatas a operadores portuarios en América, Europa o Asia que requieren incorporar capacidad operativa en plazos reducidos», explicó el gerente general de ASENAV, Fernando Rodríguez.
Descentralización e industria naval como política
El gerente general de SAAM, Hernán Gómez, subrayó que el proyecto tiene una doble dimensión: competitiva y territorial. «Este proyecto no solo nos permite seguir fortaleciendo una flota moderna, eficiente y sostenible, preparada para atender los mercados más exigentes, sino que demuestra que la descentralización y el talento local son motores clave para proyectar nuestro liderazgo a nivel global. Hoy estamos presentes en doce países de América y nuestra meta es seguir creciendo», señaló.
Por su parte, Rodríguez situó el encargo en el marco de la política pública. «Esta alianza refleja una visión compartida de largo plazo para fortalecer las capacidades de la industria naval chilena y avanzar hacia un ecosistema marítimo más competitivo. Iniciativas como la Política Nacional de Construcción Naval y AFIDE representan herramientas estratégicas para impulsar el desarrollo del sector», indicó el ejecutivo de ASENAV, astillero que ha entregado más de 190 buques en casi 50 años de historia a armadores nacionales e internacionales en los mercados de acuicultura, ferry, soporte de plataformas, turismo expedición, pesca y remolcadores.
El primer remolcador encargado en enero de 2026 tiene un plazo de construcción de cerca de 15 meses y se incorporará a la flota de SAAM en Canadá durante el primer semestre de 2027. Con este segundo encargo, Valdivia acumula dos contratos de exportación naval activos simultáneamente, una señal concreta de que la industria marítima regional tiene capacidad para competir en los mercados más exigentes del mundo.









