La Directiva Nacional del Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de PRODEMU declaró estado de alerta máxima luego de que el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) anunciara el término del Programa Mujeres Rurales, una iniciativa que la organización calificó como una de las principales políticas públicas para fortalecer la autonomía económica de las mujeres del mundo campesino en Chile.
A través de un comunicado público, el sindicato afirmó que la decisión no se reduce al cierre de una línea de trabajo, sino que afecta directamente un acompañamiento sostenido en territorios con baja presencia estatal. En esa línea, subrayaron el alcance acumulado de la iniciativa y su despliegue territorial: “durante 34 años, el Programa Mujeres Rurales ha llegado a los territorios donde muchas veces no llega nadie más”, señalaron.
Según la declaración, el programa ha operado por más de tres décadas apoyando a mujeres campesinas en el desarrollo de emprendimientos, la generación de redes y el fortalecimiento de su participación comunitaria. La organización remarcó que ese trabajo se ha realizado en zonas donde, a su juicio, el acceso a oportunidades y apoyos públicos ha sido históricamente más limitado.
El sindicato también cuestionó el momento en que se adopta la medida, ya que —plantearon— persisten brechas de género en áreas rurales. En el documento sostuvieron que el Programa Mujeres Rurales ha contribuido a abrir oportunidades y fortalecer capacidades productivas, además de ampliar derechos para miles de beneficiarias en distintas regiones del país.
“No es un programa cualquiera”: críticas al fin de una política histórica
En uno de los pasajes centrales del comunicado, la organización sindical sostuvo que el cierre anunciado por INDAP implica un retroceso que excede el plano administrativo o presupuestario. “No estamos frente al cierre de un programa cualquiera. Estamos frente al desmantelamiento de una política pública histórica, pionera en Chile y Latinoamérica, construida durante más de tres décadas para enfrentar las profundas desigualdades que afectan a las mujeres rurales”, indicaron, agregando que el programa ha sido emblemático por su continuidad y orientación.
El sindicato planteó que la medida impacta un trabajo que, según su evaluación, ha sido estratégico para el desarrollo personal y productivo de mujeres campesinas. En su declaración, insistieron en que la iniciativa ha entregado acompañamiento y herramientas para la generación de ingresos, junto con espacios de articulación social y comunitaria.
La organización también vinculó el cierre del Programa Mujeres Rurales a una eventual disminución de la presencia efectiva del Estado en sectores apartados. En el documento, advirtieron que la eliminación de esta política podría traducirse en menos instancias de capacitación y apoyo productivo, así como en una reducción del acompañamiento a mujeres que han encontrado en el programa una vía para fortalecer su autonomía económica.
Llamado a autoridades y ciudadanía a defender la continuidad
En su pronunciamiento, el sindicato expresó su rechazo a la determinación adoptada por INDAP y llamó a distintos actores a involucrarse. El llamado incluyó a autoridades, parlamentarios, organizaciones sociales y a la ciudadanía, con el objetivo de sumar respaldos para evitar el término de la iniciativa.
De acuerdo con la declaración, la discusión no debiera limitarse a consideraciones internas, ya que —según señalaron— la continuidad del Programa Mujeres Rurales se vincula con oportunidades concretas para miles de mujeres y con el desarrollo de comunidades rurales que dependen de apoyos sostenidos para levantar y consolidar actividades productivas.
El sindicato sostuvo que el fin del programa tendría consecuencias que, a su juicio, se reflejarían directamente en la oferta de herramientas y acompañamiento para mujeres campesinas, especialmente en territorios de difícil acceso. En ese marco, insistieron en que la política pública ha sido clave para reducir desigualdades persistentes en zonas rurales y para consolidar procesos de organización y participación.
Por ahora, la organización sindical mantiene su estado de alerta máxima y reiteró su convocatoria a defender la permanencia del Programa Mujeres Rurales, al que atribuyen un rol histórico en la promoción de la autonomía económica y el fortalecimiento comunitario en el mundo rural del país.









