Sebastián Ramírez es psicólogo clínico, pero su nombre empieza a sonar fuerte en otro circuito: el de los juegos de mesa chilenos. Desde Osorno levantó Eterna Games, una editorial unipersonal que en menos de cuatro años pasó de liberar un juego gratuito y descargable a importar mil unidades desde Shenzhen, China. Su producto estrella, Volcanes de Chile, fue nominado a Juego del Año 2025 por los premios que organiza el Club Social, Cultural y Deportivo Grimorio de Talagante, una de las comunidades de juegos de mesa más relevantes del país. Su recorrido es el eje del cuarto capítulo de la segunda temporada de Impulso Sur, el podcast de emprendedores del sur de Chile producido por MiradaSurTV.
De un juego descargable a la editorial osornina Eterna Games
El proyecto nació de una frustración productiva: Ramírez ya diseñaba juegos para terceros junto a colegas de Osorno, pero quería materializar sus propias ideas. El primer título planificado, Patitos, quedó en pausa cuando se cayó su financiamiento a último minuto. En vez de detenerse, el emprendedor giró hacia Valdivia 1960, un juego ambientado en la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1960, que liberó de forma gratuita para descargar e imprimir. La apuesta funcionó: superó las 800 descargas en pocos días y posicionó a la editorial antes de tener un solo producto físico en góndola.
Ese tránsito obligó a Ramírez a aprender diseño gráfico desde cero, una habilidad que después aplicó él mismo en Patitos, su segundo título, fabricado en tiradas cortas y vendido de mano en mano. «Hay dificultades que sí o sí son oportunidades, por muy difíciles que se sientan», resume el creador en la conversación, marcando uno de los valores que define a la editorial: la postura del eterno aprendiz y el hazlo tú mismo.
El salto a mil unidades y la importación desde China
El verdadero punto de quiebre fue Volcanes de Chile, un party game frenético en que cada jugador defiende un volcán chileno e intenta hacer erupcionar los del resto, con partidas de entre dos y cinco minutos. Convencido de que era el producto capaz de escalar la operación, Ramírez aceptó un financiamiento externo y mandó imprimir mil unidades en China, el estándar de calidad de la industria internacional. El proceso, reconoce, fue «medio traumático»: imprevistos de novato que costaron esfuerzo y dinero, aunque contó con apoyo logístico de profesionales de Osorno para que las cajas llegaran desde Shenzhen hasta su casa. El producto integró el diseño gráfico del osornino Andrés González y la ilustración de Julio del Río, profesor de la Escuela de Arte y Cultura local.
La validación llegó en LudiFest, el festival de juegos de mesa más grande de Chile, realizado en la Estación Mapocho con cerca de diez mil asistentes. Allí, cuenta Ramírez, la gente ya conocía Eterna Games, llegaba con sus copias a pedir firmas y se sacaba fotos. Casi 200 unidades vendidas en dos días confirmaron que el proyecto regional había encontrado público nacional.
Un sello osornino con vocación de patrimonio
Más allá de sus tres juegos, Eterna Games también diseña a pedido para instituciones: desarrolló De cero a CEO para la carrera de Administración de Empresas de la Universidad de Los Lagos —junto a Daniela Rostelli, de la editorial osornina La Vaca del Tablero— y Punto de Encuentro para el departamento de Vinculación con el Medio de la Universidad de La Frontera, en Temuco. El hilo que une todos sus títulos, según el propio Ramírez, es la valorización del patrimonio —desde el volcán Osorno hasta el negocio de la esquina— y una disciplina obsesiva de prototipado y testeo.
La historia de Ramírez encarna un fenómeno creciente en Los Lagos: emprendimientos creativos que se gestan desde regiones y compiten en circuitos nacionales sin moverse del territorio. Para Osorno, Volcanes de Chile es, además, una carta de presentación cultural que ya llegó a mesas de todo Chile. El capítulo completo está disponible en Spotify, en el canal de YouTube de MiradaSurTV y en miradasurtv.cl.









