Un masivo robo en la casona Miller de Río Bueno dejó pérdidas millonarias para distintos comerciantes, luego de que desconocidos ingresaran de madrugada, forzaran accesos y rompieran paredes internas para desplazarse entre los locales. El hecho quedó al descubierto a primera hora del pasado lunes, cuando los locatarios llegaron a trabajar y encontraron destrozos y especies sustraídas en el inmueble ubicado en la intersección de Pedro Lagos 788 con Bernardo O’Higgins.
De acuerdo con registros audiovisuales de seguridad, la irrupción se produjo a las 3:58 horas. En esas imágenes se observa que el grupo actuó durante un lapso de siete minutos y luego huyó a bordo de un furgón gris, tomando por calle Pedro Lagos en dirección al sector Puente y al hospital.
Según lo constatado por los afectados, los delincuentes utilizaron un napoleón para cortar el candado de la puerta principal, además de reventar dos chapas para facilitar el ingreso. Una vez dentro, emplearon combos y herramientas de maestro para perforar paredes internas y así conectar accesos entre distintos locales del recinto, lo que les permitió registrar más de un espacio sin salir al exterior.
Entre los comerciantes perjudicados se encuentra Carlos Fierro, propietario de Ferretería y Comercializadora Los Alamitos, conocida con nombre de fantasía Ferretería Emita. El comerciante realizó una evaluación preliminar de pérdidas por cerca de $5.000.000, principalmente en herramientas y diversas especies.
Herramientas, mercadería, dinero y cheques entre lo sustraído
Otro de los afectados es Hernán Sobarzo, dueño de Distribuidora Sur, quien reportó un avalúo de robos superior a $1.000.000 en mercadería y equipamiento sustraído desde su oficina. Entre las especies mencionadas se encuentran un computador notebook, dinero en efectivo, parkas, zapatillas, un carro de carga tipo “yegüita” utilizado para el transporte de pellets, además de productos variados y artículos de aseo.
El robo también impactó a una oficina de contabilidad ubicada hacia el sector de Bernardo O’Higgins, desde donde se denunció la sustracción de un computador notebook de trabajo, dinero en efectivo y talonarios de cheques, lo que elevó la preocupación de los locatarios por los efectos posteriores que pudiera provocar la circulación de esa documentación.
Los locatarios indicaron que la modalidad empleada permitió a los autores pasar de un recinto a otro mediante aperturas en muros interiores, reduciendo el riesgo de exposición en el exterior y acotando el tiempo total del delito. El nivel de daño material, señalaron, quedó a la vista en accesos cortados, cerraduras inutilizadas y tabiques intervenidos.
Carabineros dio cuenta a Fiscalía y se revisan registros de cámaras
Hasta el lugar concurrió personal de Carabineros de Chile para adoptar el procedimiento, levantar el parte policial y efectuar un catastro inicial de las especies sustraídas, junto con recabar antecedentes relevantes para la investigación. Conforme al procedimiento, la información fue remitida a la Fiscalía Local para el inicio de diligencias destinadas a identificar a los responsables.
En el entorno del robo en la casona Miller de Río Bueno, la existencia de registros de seguridad aparece como un insumo clave, dado que permitiría establecer horarios, ruta de escape y características del vehículo utilizado, además de aportar datos sobre el número de participantes y su modo de operar.
Uno de los comerciantes afectados, Carlos Fierro, expresó su inquietud por la dificultad de contar con seguros comerciales debido a la antigüedad de la propiedad, junto con su preocupación por el aumento de hechos delictivos que, según indicó, vienen afectando al comercio de la comuna.
Por ahora, el caso se mantiene en etapa de indagación, con los antecedentes en manos del Ministerio Público y el catastro de pérdidas en proceso de consolidación por parte de los locatarios. En paralelo, los comerciantes evalúan los daños y la reposición de especies para retomar el funcionamiento normal de los locales afectados.








