Con un foco puesto en elevar la calidad de la fiscalización y fortalecer la coordinación interinstitucional, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) realizó su Cuenta Pública Participativa 2026. La actividad fue encabezada por el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, y la directora nacional de Sernapesca, Soledad Tapia Almonacid, ante autoridades, representantes de servicios públicos y dirigentes de la pesca artesanal.
Durante su presentación, Tapia subrayó el carácter público de la rendición de cuentas del organismo. “Para nosotros como Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura es fundamental el poder rendir cuentas a la ciudadanía acerca de las labores que hacemos. Tenemos muchos desafíos y también los tomamos con mucho orgullo porque es muy importante para el desarrollo de nuestro país”, afirmó.
Uno de los datos centrales expuestos en la Cuenta Pública Sernapesca 2026 fue el volumen de recursos movilizados en el país. Según la autoridad, en 2026 se movieron 4.508.338 toneladas de recursos provenientes de la pesca y la acuicultura, cifra que, de acuerdo con lo informado, consolida la relevancia de Chile en el escenario internacional: segundo productor mundial de salmónidos y mitílidos; quinto exportador de productos de animales acuáticos; y décimo país en desembarques pesqueros.
En materia de control, Tapia detalló un incremento de operativos desarrollados de manera coordinada con la Red Sustenta, instancia que agrupa a organismos públicos vinculados a la fiscalización de la pesca y la acuicultura. En ese contexto, señaló que en 2026 aumentaron las fiscalizaciones conjuntas a nivel nacional, con un control de 2.982.000 toneladas de desembarque en el sector industrial y artesanal. En esos procedimientos, se incautaron 3.498 toneladas, lo que representó un 173% más que el año anterior, de acuerdo con las cifras entregadas.
Más coordinación para enfrentar mercados ilícitos
La directora nacional de Sernapesca también puso énfasis en el abordaje del crimen organizado asociado al rubro. Según expuso, durante 2025 se intensificó el trabajo con la Armada de Chile, Carabineros, el Ministerio Público y la Policía de Investigaciones (PDI), mediante programas de fiscalización y el fortalecimiento del trabajo interinstitucional.
En esa línea, Tapia remarcó la importancia de la capacitación y el estudio de casos como parte del despliegue institucional, junto con los resultados obtenidos en “diferentes operativos a lo largo del país”, que fueron mencionados como parte de los hallazgos asociados a esta estrategia.
A la par, el reporte incluyó información sobre acciones de “promoción del cumplimiento”, orientadas a usuarias y usuarios sectoriales. Entre las iniciativas presentadas se mencionó el programa de atención en terreno “Caleta + Cerca”, que, según los datos informados, llegó a 18.957 beneficiarios en 246 caletas a nivel nacional.
También se expuso sobre el programa “La Mejor Macha”, enfocado en fortalecer la trazabilidad y el consumo responsable de este recurso. De acuerdo con lo indicado, esta iniciativa permitió aumentar en 20% las declaraciones de desembarque y contribuir a generar valor agregado del producto para pescadores y pescadoras. Además, se mencionó la ampliación del Registro de Actividades Conexas (RAC), orientada a visibilizar y formalizar oficios vinculados a la pesca artesanal, donde el 77% de las personas inscritas son mujeres.
Fiscalización acuícola y vigilancia sanitaria
Respecto del cumplimiento normativo en el sector acuicultor, la cuenta pública incluyó cifras de acciones de fiscalización. Según lo presentado, se realizaron 4.962 acciones de fiscalización en 2.473 centros de cultivo operativos en 2025, detectándose 258 incumplimientos normativos.
En el Programa Especial de Fiscalización de Acuicultura en Áreas Silvestres Protegidas, se reportaron 926 acciones de fiscalización en 316 centros de cultivo con operación, con 133 hallazgos detectados, conforme al balance entregado.
En el ámbito sanitario, Tapia sostuvo que la vigilancia apoyada en sistemas de registro y análisis contribuyó a mantener el estatus sanitario de la salmonicultura en Chile. Detalló que, mediante programas de vigilancia de Enfermedades de Alto Riesgo (EAR) que afectan a especies salmónidas y a moluscos, el país se mantiene “libre de EAR de la Lista 1 de la OMSA”, al no registrarse casos de virus ISA desde 2023.
La autoridad agregó que se avanzó hacia la meta de reducir en 25% el uso de antimicrobianos en la salmonicultura en un periodo de cuatro años, a través del proyecto para desarrollar un Sistema de Vigilancia, Alerta y Respuesta (SVAR) destinado a prevenir la resistencia antimicrobiana.
Al cierre, la directora nacional afirmó que los desafíos del año se enfocan en incrementar la calidad de la fiscalización “a nivel estratégico y operativo”, fortaleciendo el sistema de inteligencia mediante el uso intensivo de análisis de datos, la trazabilidad y el monitoreo electrónico de operaciones de pesca y acuicultura, junto con una mayor coordinación con otras instituciones fiscalizadoras. También mencionó el objetivo de fomentar mercados legales con trazabilidad y transparencia en toda la cadena de valor, incorporando al consumidor final con opciones para una compra informada.








