Un hombre disparó dos veces contra un puesto de vigilancia del Complejo Penitenciario de Puerto Montt durante la madrugada del domingo, luego de ser descubierto por un centinela de Gendarmería de Chile mientras intentaba lanzar objetos prohibidos hacia los patios del recinto penal de Alto Bonito.
El funcionario que se encontraba en su garita detectó al sujeto en el exterior del penal en plena actividad de lanzamiento, una práctica utilizada por bandas externas para ingresar paquetes con artículos prohibidos a los internos. Al verse sorprendido, el individuo extrajo un arma de fuego, efectuó dos disparos directos contra la estructura de vigilancia y huyó del lugar.
Ningún funcionario resultó herido
A pesar de la gravedad del ataque, ningún gendarme resultó lesionado. Los proyectiles no lograron afectar al centinela, quien se mantuvo a resguardo al interior de su puesto durante el incidente.
La Dirección Regional de Gendarmería Los Lagos confirmó que el régimen interno del recinto penitenciario continuó funcionando con normalidad tras el ataque. La institución precisó que los protocolos de emergencia se activaron de forma inmediata una vez producidos los disparos.
«Se instruyó al personal que se desempeña como centinelas mantenerse atentos y a resguardo al interior de sus puestos de vigilancia», señaló Gendarmería a través de un comunicado oficial emitido horas después del hecho.
El Ministerio Público investiga el ataque
Los antecedentes del caso fueron puestos a disposición del Ministerio Público, entidad que instruyó las primeras diligencias investigativas para identificar al autor de los disparos. La fiscalía también trabaja para determinar qué contenían los paquetes que se intentaban ingresar al penal de Alto Bonito en el momento del incidente.
El método de los lanzamientos desde el exterior de los recintos penitenciarios es una práctica documentada en distintos penales del país. Consiste en arrojar bultos por encima de los muros perimetrales para hacer llegar objetos prohibidos a los internos, incluyendo teléfonos celulares, drogas u otros elementos vedados por la normativa penitenciaria.
El ataque al puesto de vigilancia representa una escalada en la respuesta de quienes operan desde afuera, al recurrir a disparos directos contra personal de Gendarmería para evitar ser detenidos o identificados en el momento del lanzamiento.
Las autoridades regionales no entregaron hasta ahora antecedentes sobre la identidad del sospechoso ni sobre avances concretos en la investigación.









