Encuesta global: 75% ve el cambio climático como amenaza grave

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Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

Un sondeo en 140 países muestra que el 75% de la población percibe el cambio climático como una amenaza grave.

La medición, basada en 143.000 entrevistas, detectó brechas entre la preocupación personal y lo que la gente cree que piensa su entorno. Chile aparece entre los países de mayores diferencias en conciencia sobre la amenaza cambio climático.

El 75% de la población mundial considera que el cambio climático es una amenaza “muy grave o bastante grave”, de acuerdo con una encuesta elaborada por la Fundación Lloyd’s Register y la consultora Gallup, a partir de más de 143.000 entrevistas en 140 países. El estudio concluye que para tres de cada cuatro personas consultadas el cambio climático figura entre sus principales preocupaciones.

Los resultados también revelan una brecha entre la inquietud individual y la percepción de la preocupación colectiva. Mientras un 40% declara sentirse personalmente “muy amenazado”, solo un 31% cree que la mayoría de los demás se siente de la misma manera. Esa distancia sugiere que, en muchos lugares, la preocupación es más alta de lo que cada persona supone al mirar a su entorno.

La medición fue difundida este martes y se enfocó en actitudes frente al cambio climático y los riesgos climáticos. En términos generales, el sondeo apunta a que existe un consenso amplio sobre la gravedad del problema, pero con diferencias marcadas cuando se pregunta por el nivel máximo de amenaza (“muy grave”) y por la percepción social del tema.

China, Estados Unidos, India y la UE: percepciones contrastadas

Entre los mayores responsables de emisiones y, por tanto, actores centrales en la respuesta climática —Estados Unidos, China, India y la Unión Europea— aparecen contrastes significativos. En China, el 84% de los adultos consultados califica el cambio climático como una amenaza “muy grave o bastante grave”, cifra superior a la registrada en Estados Unidos, donde el 71% comparte esa visión.

Sin embargo, al observar solo la categoría más alta de alarma, el resultado se invierte. En Estados Unidos, un 51% sostiene que la amenaza es “muy grave”, mientras que en China ese porcentaje baja a 23%. Es decir, en China se mantiene una alta percepción de gravedad, pero una menor proporción se sitúa en el nivel máximo de amenaza en comparación con Estados Unidos.

El estudio también indaga en cuánto coincide la preocupación personal con lo que se cree que piensa la sociedad. En Estados Unidos, pese a que el 51% considera “muy grave” la amenaza, solo el 10% cree que sus compatriotas la perciben con esa misma intensidad. China, en cambio, figura entre los pocos países —junto con Comoras— donde más personas afirman que la sociedad ve el cambio climático como una amenaza “más grave” que lo que ellas mismas declaran.

En India, la percepción del cambio climático como una amenaza “muy grave” se ubica en niveles similares a los de China. En la Unión Europea, en tanto, el patrón se acerca más al de Estados Unidos: un 52% estima que el cambio climático es una amenaza muy grave, pero apenas un 24% sostiene que la mayoría de la población de su país opina lo mismo.

Brechas de conciencia: países de renta alta y Chile entre los casos

Al analizar los países con mayores diferencias entre la evaluación personal y la percepción de la sociedad respecto de si el cambio climático es una amenaza muy grave, el estudio identifica un grupo donde predominan economías de renta alta. Entre los diez casos con brechas más marcadas se encuentran Portugal, Estados Unidos, Italia, Reino Unido, Uruguay, España, Francia, Alemania y Chile. El décimo país de ese listado es Argentina, clasificado en el rango de renta media-alta.

Los datos muestran que estas brechas no necesariamente se explican por una baja preocupación individual, sino por una percepción de falta de conciencia colectiva. España es presentado como un ejemplo de ese desfase: el 63% de los adultos españoles afirma que el cambio climático supone una amenaza “muy grave” para la población del país en los próximos 20 años, pero solo el 26% cree que la mayoría de los demás españoles opina lo mismo.

En ese marco, la presencia de Chile en el grupo de países con mayores diferencias sugiere una tensión similar: la preocupación individual puede no traducirse en la idea de que existe una alarma compartida a nivel social. El estudio, así, pone el foco en el desafío comunicacional y cultural que implica la acción climática, donde la percepción de “lo que piensan los otros” puede influir en el debate público y en el respaldo a medidas de mitigación y adaptación.

La encuesta concluye con un panorama de preocupación extendida, pero con matices relevantes según regiones y países: altos niveles de reconocimiento del problema, diferencias en la intensidad de la amenaza y una brecha persistente entre la alarma personal y la que se atribuye al resto de la sociedad. En conjunto, el sondeo refuerza que la amenaza cambio climático está instalada como un tema de primer orden para una mayoría global, aunque no siempre se perciba como una inquietud compartida.