Una falla por acorbatamiento en sus cuatro motores dejó sin propulsión a la barcaza Trehuaco la noche de este jueves en el tramo de conectividad de la Carretera Austral entre Caleta La Arena y Caleta Puelche, en la Región de Los Lagos. La emergencia se registró en medio de un frente de viento y lluvia que afectaba a la zona austral, obligando a la nave a fondear a media milla de la costa con 9 tripulantes y 15 pasajeros a bordo.
De acuerdo con lo informado por la autoridad marítima, el incidente se originó por la presencia de espías y cabos flotantes en el área de maniobra de Caleta Puelche. Ese material, al enredarse, bloqueó las hélices y provocó que la embarcación quedara sin capacidad de maniobra en un horario de alta exposición a condiciones meteorológicas adversas.
El gobernador marítimo de Puerto Montt, comandante Mario Besoain Fuentes, confirmó que el llamado de auxilio se recibió cerca de las 21:00 horas. Tras la comunicación de emergencia, la barcaza permaneció fondeada mientras se coordinaban las acciones de apoyo y la evaluación de seguridad para el traslado de quienes viajaban a bordo.
La Armada de Chile desplegó dos unidades rápidas desde Puerto Montt, bajo el mando del capitán de puerto local, con el objetivo de asistir a la nave y resguardar a pasajeros y tripulación. En paralelo, la empresa operadora, Transportes del Estuario, activó sus protocolos de asistencia para enfrentar el tiempo de espera durante el fondeo.
Evacuación durante la madrugada y apoyo en el fondeo
Con la barcaza Trehuaco en Puelche sin propulsión y a la gira de las condiciones del estuario, el principal foco operativo fue asegurar a las personas. Según la información entregada por las autoridades marítimas, durante la madrugada de este viernes los pasajeros fueron evacuados con éxito en lanchas institucionales, en un procedimiento coordinado para evitar riesgos durante el traslado.
Mientras se desarrollaba la emergencia, Transportes del Estuario informó que se entregó alimentación y calefacción para los afectados durante el periodo de fondeo. El apoyo logístico buscó sostener condiciones mínimas de abrigo y resguardo en un contexto de lluvia y viento, mientras se completaban las maniobras para la evacuación y el trabajo técnico en la embarcación.
La operación se concentró en mantener la seguridad frente a un incidente cuyo origen —espías y cabos en zona de maniobra— obligó a dirigir esfuerzos tanto a la contención como a la recuperación de la capacidad de navegación. La coordinación se ejecutó con personal institucional en el área y con la empresa operadora activando medidas internas para enfrentar la contingencia.
Buzos tácticos liberan propulsores y conectividad continúa
Tras la evacuación, el trabajo técnico se enfocó en liberar los propulsores. Personal de buzos tácticos realizó labores en la zona de las hélices para retirar los elementos que provocaron el acorbatamiento y, con ello, la pérdida de propulsión que afectó a los cuatro motores de la nave.
De manera paralela, se informó que el servicio de conectividad en el estuario del Reloncaví se mantuvo operativo mediante las demás naves de la flota. Esto permitió sostener el cruce en el principal punto de enlace marítimo del tramo de la Carretera Austral, a pesar del incidente que dejó a la Trehuaco fuera de operación durante la emergencia.
El evento quedó circunscrito al tramo Caleta La Arena–Caleta Puelche y se desarrolló en condiciones meteorológicas complejas, sin que se reportaran personas lesionadas durante la evacuación. La situación se mantuvo bajo control con despliegue de la autoridad marítima, mientras continuaban las labores para restablecer completamente la operatividad de la embarcación y normalizar la navegación en el sector.









