El Hospital Puerto Montt advirtió un incremento de 56% en las intoxicaciones por melatonina en menores, un fenómeno que preocupa especialmente durante el retorno a clases y la reorganización de rutinas familiares en la Región de Los Lagos. La alerta apunta al uso extendido de melatonina en formato de “gomitas” para dormir, que en muchos hogares se administra sin evaluación clínica ni supervisión médica.
La situación, remarcan especialistas, no solo habla de un producto presente en casas y fácilmente accesible, sino también de una respuesta rápida —y riesgosa— frente a problemas de sueño que, en la mayoría de los casos, tienen solución sin fármacos. En niños y adolescentes, el descanso impacta directamente en el ánimo, el rendimiento escolar y la convivencia familiar, por lo que el tema deja de ser doméstico y se convierte en una preocupación de salud pública.
Desde el hospital, la recomendación central es clara: evitar la automedicación y buscar orientación profesional cuando el insomnio o las dificultades para conciliar el sueño se mantienen en el tiempo. En el caso de los menores, cualquier intervención farmacológica debe evaluarse con especial cautela, considerando su etapa de desarrollo y el origen del problema.
El neurólogo infantil del Hospital Puerto Montt, Felipe Méndez, llamó a dimensionar el problema con un dato concreto: el 90% de los trastornos del sueño se pueden resolver con hábitos y no con medicamentos. “Gomitas” y suplementos, explicó, tienden a instalarse como una solución inmediata, pero pueden enmascarar causas de fondo y, en el peor escenario, terminar en una intoxicación.
Más allá del producto en sí, el hospital apunta a un riesgo silencioso dentro del hogar: la percepción de que, por presentarse como suplemento y venir en formato atractivo, su consumo sería inocuo. En menores, sin embargo, las dosis, la supervisión y el contexto clínico importan, y la exposición involuntaria —por curiosidad o descuido— también eleva el riesgo.
Gomitas de sueño y exposición en el hogar
El formato de “gomitas” de melatonina preocupa por su apariencia similar a caramelos, lo que puede facilitar que niños pequeños las consuman sin que los adultos se den cuenta. En ese escenario, una práctica que parte como “ayuda para dormir” en un integrante de la familia puede transformarse en un episodio de urgencia cuando hay menores en casa.
El aumento de intoxicaciones reportado por el Hospital Puerto Montt se vincula a un patrón que suele intensificarse en épocas de ajuste de horarios, como el inicio del año escolar 2026. El retorno a clases implica levantarse más temprano, regular el uso de pantallas, ordenar tiempos de tareas y recreación, y enfrentar ansiedad o estrés en algunos estudiantes, factores que pueden alterar el sueño y empujar a soluciones rápidas.
La alerta de los especialistas apunta a que, cuando hay dificultades para dormir, lo primero es mirar el entorno: horarios irregulares, consumo de bebidas con cafeína, exposición a pantallas en la noche o falta de rutina. Incluso cambios familiares y exigencias escolares pueden jugar un rol, por lo que la respuesta debería ser integral y no depender de un producto consumido sin control.
Hábitos antes que fármacos
El neurólogo infantil Felipe Méndez insistió en que el enfoque principal debe ser conductual y de rutina: si el 90% de los problemas de sueño se resuelven con hábitos, entonces el mayor esfuerzo debe ponerse en reorganizar el día a día. En términos simples, significa trabajar con horarios consistentes, condiciones adecuadas de descanso y medidas que reduzcan la activación nocturna.
La advertencia cobra relevancia porque, en la práctica, muchas familias prueban primero con suplementos o “gomitas”, sin una evaluación del origen del problema. El hospital recalcó que, en menores, cada caso requiere discernir si se trata de una alteración transitoria por cambios de rutina o de un cuadro que amerita estudio, seguimiento y eventualmente un tratamiento indicado por profesionales.
En adelante, el llamado del Hospital Puerto Montt es a reforzar la prevención en los hogares: mantener estos productos fuera del alcance de niños, evitar su uso sin indicación médica y consultar cuando el problema de sueño persiste. En un contexto de retorno a clases y ajuste de horarios en la Región de Los Lagos, el desafío es instalar rutinas saludables antes de recurrir a cualquier fármaco o suplemento.









