El Presidente José Antonio Kast firmó un Acuerdo Marco de Cooperación entre los ministerios de Justicia y Derechos Humanos, Seguridad Pública y Obras Públicas (MOP) para acelerar el Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria, una hoja de ruta que pretende destrabar la construcción de nuevos recintos y la ampliación de capacidad del sistema carcelario. El objetivo declarado es enfrentar el hacinamiento, separar adecuadamente a la población penal y responder a problemas estructurales como la sobrepoblación penal y el deterioro de la infraestructura. Dentro de la cartera anunciada figuran proyectos en Valdivia y la cárcel Puerto Montt.
Según lo informado, el plan apunta a dar respuesta a una problemática que se arrastra por años sin avances suficientes: la falta de nuevos establecimientos penitenciarios y la necesidad de modernizar recintos existentes para abordar condiciones de operación cada vez más exigentes. En esa línea, el acuerdo se plantea como una herramienta para acelerar la ejecución del Plan Maestro, aprovechando la experiencia del sistema de concesiones y la capacidad técnica del MOP en el desarrollo de proyectos de infraestructura compleja.
La coordinación entre carteras busca ordenar las etapas previas y posteriores a la licitación, de modo de reducir tiempos y asegurar continuidad en iniciativas que requieren decisiones administrativas, disponibilidad de terrenos y definiciones técnicas. El enfoque, de acuerdo con el contenido del convenio, es utilizar el modelo de concesiones para impulsar tanto obras nuevas como ampliaciones y procesos de relicitación, dependiendo de la situación de cada recinto y proyecto.
Concesiones y MOP: la fórmula para acelerar el plan
El acuerdo establece que la ejecución del Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria se apoyará en el sistema de concesiones y en el rol técnico del MOP. La expectativa es que esta combinación permita desarrollar nuevos establecimientos penitenciarios, ampliar infraestructura ya existente y avanzar en relicitaciones de recintos que lo requieran.
En la práctica, el convenio fija responsabilidades diferenciadas. Los ministerios de Justicia y Derechos Humanos y de Seguridad Pública, como entidades mandantes, deberán asegurar el financiamiento de licitaciones y contratos, gestionar los terrenos necesarios y tramitar aprobaciones institucionales. También les corresponde proveer antecedentes técnicos para el desarrollo de los proyectos y mantener sus competencias propias sobre la creación, clasificación y administración penitenciaria.
Por su parte, el Ministerio de Obras Públicas queda definido como el brazo técnico a cargo de conducir los procesos conforme a la Ley de Concesiones. Entre sus tareas se considera llevar adelante las licitaciones, informar de manera permanente sobre el avance técnico y financiero de los proyectos y aprovechar su experiencia acumulada en iniciativas penitenciarias. Con ello, la implementación del plan pretende apoyarse en una estructura estatal con capacidades consolidadas para licitar, supervisar y dar seguimiento a obras de gran escala.
Proyectos en todo el país, con iniciativas en Valdivia y Puerto Montt
La cartera contemplada en el Acuerdo Marco incorpora establecimientos penitenciarios distribuidos en distintas regiones, combinando proyectos nuevos con ampliaciones y relicitaciones. Entre las iniciativas mencionadas se encuentran Alto Hospicio, Antofagasta, Calama I y El Desierto (Calama II), además de La Serena, Valparaíso y Santiago I. También se incluyen Rancagua, Maule (Talca II), Ñuble, Los Ángeles y el Complejo Penitenciario Biobío, junto con proyectos en La Araucanía.
En el sur del país, el listado incorpora explícitamente Valdivia y la cárcel Puerto Montt, lo que sitúa el Plan Maestro con presencia directa en las regiones de Los Ríos y Los Lagos. El acuerdo no detalla, en este anuncio, el alcance específico de cada iniciativa ni su cronograma, pero sí precisa que el conjunto contempla distintas modalidades según el caso: obras nuevas, ampliaciones de capacidad y procesos de relicitación.
El eje común, de acuerdo con los fundamentos del Plan Maestro, es fortalecer la infraestructura penitenciaria para enfrentar la sobrepoblación penal, mejorar condiciones estructurales afectadas por el deterioro y responder a exigencias derivadas de nuevas formas de criminalidad. Con el acuerdo ya suscrito, la hoja de ruta queda orientada a acelerar etapas de desarrollo y licitación, con el MOP a cargo de la ejecución técnica bajo concesiones y los ministerios sectoriales como mandantes en definiciones, financiamiento y administración penitenciaria.








