Siete personas fueron detenidas por la Policía de Investigaciones (PDI) en el marco de una indagatoria por lavado de activos, facilitación de facturas falsas, obtención fraudulenta de créditos bancarios y estafas reiteradas, tras un despliegue que incluyó diligencias en La Araucanía, la Región Metropolitana y la Región de Los Ríos. El procedimiento fue denominado “Operación Black Jack” y se vincula a una nueva arista de la conocida “Operación Imperio”.
De acuerdo con los antecedentes informados por la PDI, la investigación apunta a una organización criminal que habría operado utilizando “sociedades instrumentales de papel” para simular solvencia y dar apariencia de legalidad a movimientos de dinero, con el objetivo de desviar fondos hacia testaferros y familiares. La detención de los siete imputados fue ejecutada por unidades especializadas.
El subprefecto Daniel Araneda Suazo, jefe de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales y Antisecuestros Temuco, explicó que la estructura investigada funcionaba mediante firmas ficticias que permitían sostener operaciones financieras y respaldos contables aparentes. Esa mecánica, añadió, facilitaba la circulación y ocultamiento de recursos presuntamente obtenidos de manera ilícita.
En la misma línea, el fiscal de la Fiscalía Supraterritorial, Enrique Vásquez Inostroza, precisó que el principal implicado cumplía el rol de contador y “socio estratégico” para la organización. Según expuso el persecutor, al interior del grupo era catalogado como “el mentor” por los líderes de la estructura delictual.
Una arista ligada a “Operación Imperio”
El Fiscal Regional de La Araucanía, Roberto Garrido Bedwell, informó que las defraudaciones investigadas se remontan al año 2018. Conforme a lo señalado por el Ministerio Público, las maniobras permitían la comercialización de madera sustraída en la provincia de Malleco, lo que habría incidido en un aumento ilegal del crédito fiscal.
En ese contexto, la causa indaga la emisión y uso de documentación tributaria falsa —incluida la facilitación de facturas— como parte del engranaje con el que se buscaba sostener operaciones con apariencia formal, acceder a financiamiento bancario y mover recursos sin levantar alertas inmediatas.
El despliegue policial que dio origen a la Operación Black Jack consideró arrestos en distintas regiones, entre ellas Los Ríos, como parte de una acción coordinada. La PDI sostuvo que el trabajo investigativo permitió reconstruir el funcionamiento de la red y ubicar a sus integrantes en varios puntos del país.
Maquinaria por $478 millones y medidas cautelares
La investigación, además, detectó que la organización habría adquirido de forma fraudulenta maquinaria industrial avaluada en $478 millones. Según la indagatoria policial, las especies posteriormente eran ocultadas por los involucrados en distintos puntos de la zona sur del país, como una forma de dificultar su hallazgo y trazabilidad.
Tras el procedimiento, los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Temuco para la audiencia de control de detención. Luego de la revisión de antecedentes, el tribunal decretó la medida cautelar de prisión preventiva para el líder operativo.
En tanto, los otros seis imputados quedaron sujetos a medidas cautelares de menor intensidad: firma quincenal y arraigo nacional, resoluciones que buscan asegurar su comparecencia al proceso mientras continúan las diligencias y el avance de la causa.
Con este resultado, la Operación Black Jack se instala como un nuevo capítulo investigativo asociado a la arista de Operación Imperio, con foco en presuntas maniobras de lavado de activos, fraude y el uso de sociedades de papel, en un caso que mantiene diligencias en el sur del país y ramificaciones en otras regiones.
*De acuerdo con el principio de presunción de inocencia, toda persona imputada es considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria firme.*








