El debate sobre el futuro habitacional del predio Baquedano en Osorno tomó un nuevo giro esta semana, cuando la Red Ambiental Ciudadana de Osorno salió a rebatir públicamente las cifras entregadas por el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, durante su reciente visita a la ciudad. En esa instancia, el secretario de Estado afirmó que la actual Ley de Humedales está «mal definida» y que no puede utilizar «casi el 90%» del predio para fines habitacionales. Para la organización ambiental, esa lectura no solo es técnicamente inexacta, sino que instala un diagnóstico erróneo que desvía la discusión sobre dónde sí es posible construir.
El diagnóstico que contradice al ministro
El presidente de la Red Ambiental Ciudadana de Osorno, Ricardo Becerra, precisó que el predio Baquedano tiene una superficie total de 86,7 hectáreas, de las cuales solo el 18,7% corresponde efectivamente a la categoría de humedales. Desde esa base, la organización sostiene que los ecosistemas protegidos no son el factor que paraliza la construcción de viviendas en el sector, y que es técnicamente posible compatibilizar un proyecto habitacional con la protección de esas áreas, siempre que se construya en zonas aptas y se respeten las que deben resguardarse.
El exseremi de Vivienda de Los Lagos, Fabián Nail, también salió al paso de las declaraciones del ministro, señalando que las cifras entregadas no son precisas e instando al actual titular de la cartera a dialogar y avanzar en los temas habitacionales respetando los ecosistemas.
El verdadero obstáculo: las zonas de riesgo hídrico
Becerra planteó que el obstáculo más complejo para el desarrollo habitacional en el predio no se relaciona con los humedales declarados, sino con las zonas de riesgo hídrico. Según explicó, las áreas de inundación abarcarían entre el 35% y el 40% del total del terreno, lo que hace altamente riesgoso construir en esos sectores por el impacto que tendría en futuras edificaciones. Como referencia concreta, mencionó el sector Los Volcanes en Puerto Montt, donde la construcción sobre suelos con presencia permanente o recurrente de agua habría generado problemas estructurales severos asociados a la aparición de hongos.
Desde la organización insistieron en que la discusión debe diferenciar entre humedales y áreas inundables, ya que no cumplen el mismo rol ni suponen las mismas condiciones para urbanizar. Para la red, mezclar ambas categorías en el debate público genera confusión y termina justificando lo que Becerra calificó como «demoras burocráticas e inoperancia» del Estado.
Un proyecto de 600 viviendas que ya existía
Uno de los puntos centrales del planteamiento de la organización es que la discusión sobre viabilidad no parte de cero. Al cierre del mandato del expresidente Gabriel Boric, el proyecto contaba con su plan maestro definido: el diseño considera un parque de mitigación del humedal y una primera etapa de cerca de 600 viviendas sociales, con un inicio de obras proyectado para 2027.
Esa iniciativa, presentada en la Mesa de Vivienda de Osorno 2025, contemplaba construir en un paño de más de 40 hectáreas del predio, destinando aproximadamente 12 a la creación de un parque y a la conservación de los humedales presentes en el sector. El entonces seremi de Vivienda y Urbanismo de Los Lagos, Fabián Nail, lo presentó como un proyecto piloto para demostrar que «es posible compatibilizar el desarrollo urbano habitacional con la protección medioambiental».
Para la Red Ambiental, ese antecedente refuerza su argumento: si ya existe un proyecto técnicamente viable aprobado por la administración anterior, la discusión no debería retroceder al punto de cuestionar si el predio puede usarse, sino avanzar en cómo ejecutar lo que ya está diseñado.
Un vacío legal que complica la gestión territorial
La organización advirtió además sobre un problema normativo de fondo. La legislación medioambiental vigente desde 2020 define con claridad qué es un humedal, pero no delimita de forma precisa las zonas de seguridad o amortiguamiento. Esa falta de delimitación detallada abre espacio a controversias técnicas y administrativas que ralentizan decisiones sobre proyectos habitacionales, especialmente cuando se superponen presiones por suelo urbano con la obligación de proteger áreas ambientales.
Durante su visita a la ciudad, el ministro Poduje también señaló que la estrategia ministerial contempla reubicar a familias de campamentos en terrenos fiscales que hoy están abandonados, comprometiendo respetar el orden de prelación de los comités habitacionales, algunos de los cuales llevan hasta dieciocho años en espera.
Posible judicialización
Frente al escenario actual, la Red Ambiental Ciudadana confirmó que evalúa presentar recursos de protección si se intenta revocar la declaratoria oficial de los ecosistemas del predio Baquedano. La postura de la organización es avanzar hacia un desarrollo habitacional que contribuya a enfrentar el déficit de Osorno sin destruir reservas hídricas subterráneas consideradas relevantes para la comuna, apelando a los estudios técnicos disponibles como base para cualquier decisión que tome el Ministerio de Vivienda.









