CONAF confirma 99,7% de sobrevivencia en 1.200 araucarias en Pucón

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Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

Reforestación de araucarias en La Araucanía: una fiscalización de CONAF en el predio Llancalil, en Pucón, confirmó una sobrevivencia de 99,7% en 1.200 plantas de Araucaria araucana, bajo estándares CITES.

La inspección revisó medidas de restauración asociadas a exportaciones, además del avance de un plantel parental con 670 plantas vivas en la cuenca del río Liucura.

Una fiscalización de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) en el predio Llancalil, comuna de Pucón, Región de La Araucanía, confirmó resultados destacados en restauración de bosque nativo asociados a compromisos de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), con una sobrevivencia de 99,7% en una plantación de 1.200 ejemplares de Araucaria araucana.

La inspección se concentró en medidas ejecutadas por la empresa Servicio de Compensación de Emisiones S.A., vinculadas a la exportación de ejemplares de Araucaria araucana producidas en viveros en la Región Metropolitana. La especie es considerada emblemática y protegida del sur de Chile, y su comercio internacional está sujeto a controles específicos.

El resultado principal fue la verificación de la plantación y su tasa de prendimiento: el 99,7% de sobrevivencia se ubicó muy por sobre el estándar mínimo exigido de 70%. En términos operativos, el indicador fue destacado como un antecedente a nivel nacional para procesos de restauración ecológica con especies nativas.

De acuerdo con el informe técnico levantado en terreno, las plantas presentan un adecuado estado sanitario y un buen desarrollo vegetativo, además de ausencia de daños significativos. CONAF atribuyó estos resultados a la correcta aplicación de técnicas de plantación, protección y a la selección del sitio.

Plantación en núcleos y restauración en la cuenca del río Liucura

La intervención se ejecutó en una superficie cercana a los 8.700 metros cuadrados y utilizó un sistema de plantación en núcleos, metodología aplicada para mejorar el establecimiento de especies nativas en condiciones complejas de terreno. La fiscalización revisó que la ejecución se ajustara a los objetivos de restauración definidos para la zona.

El trabajo se desarrolla en la cuenca del río Liucura, en un entorno dominado por bosques nativos de alto valor ecológico. Ese componente territorial fue considerado relevante en la evaluación, por tratarse de un paisaje donde la conservación y la restauración de especies nativas forman parte de las prioridades ambientales del sur de Chile.

En conversación sobre los resultados, el director regional de CONAF en La Araucanía, Héctor Tillería Flores, valoró el alcance de la experiencia: “Este tipo de experiencias demuestra que es posible compatibilizar el desarrollo de actividades productivas con altos estándares de conservación. La sobrevivencia observada en esta plantación es una señal concreta de que las buenas prácticas pueden generar impactos positivos y medibles en la restauración de nuestros ecosistemas”, afirmó.

Control CITES, plantel parental y recomendaciones de manejo

La fiscalización también evaluó el avance de un plantel parental destinado a la producción futura de semillas. En esa unidad se contabilizaron 670 plantas vivas, en buen estado general, junto con desafíos asociados al manejo de la vegetación competidora, aspecto considerado en las recomendaciones técnicas para el siguiente periodo.

En el plano normativo, el Manual de Procedimientos para la aplicación de CITES establece los estándares que regulan el comercio internacional de especies protegidas, con foco en la trazabilidad y la legalidad. En Chile, CONAF actúa como autoridad administrativa para flora terrestre, supervisando exportaciones, verificando el origen legal de los ejemplares y fiscalizando el cumplimiento de la normativa en coordinación con otros organismos del Estado.

Sobre esa función, Tillería Flores añadió: “el rol de CONAF es clave para garantizar que estos procesos se ajusten a la normativa nacional e internacional, asegurando que la conservación de especies como la araucaria se traduzca en acciones efectivas en el territorio”. Junto con los resultados, el informe incorporó recomendaciones para fortalecer el desarrollo de las plantaciones, entre ellas la realización de desmalezado y prácticas de manejo silvícola del plantel parental.

Aunque la inspección se realizó en La Araucanía, el cumplimiento de CITES y los estándares de trazabilidad que supervisa CONAF rigen a nivel país, un punto de interés directo para el sur de Chile y también para la Región de Los Lagos, donde la conservación del bosque nativo y el control del comercio de especies protegidas forman parte de las exigencias ambientales que se aplican al territorio.

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